El Revillagigedo retoma la actividad cultural de la mano de la Fundación Cajastur

Una muestra de maquetas sobre los inventos de Leonardo Da Vinci se inaugura el 26 de octubre

M. F. ANTUÑA GIJÓN.

El Revillagigedo retoma la actividad cultural de la mano de la Fundación Cajastur. Después de que en el año 2012 Liberbank finiquitara su obra cultural, no solo en el palacio gijonés, sino en el resto de centros de Oviedo, Gijón, Avilés, Mieres y Langreo vinculada a diferentes programaciones en distintos ámbitos -cine, teatro, artes plásticas, música-, este año 2018 concluirá volviendo no al pasado ya vivido y zanjado, pero sí abriendo una nueva etapa.

El 26 de octubre será el comienzo. Ese día está prevista la inauguración de la exposición 'Leonardo da Vinci, el inventor', que presenta un total de 21 maquetas reproducidas a gran escala a partir de bocetos originales que se encuentran en el 'Códice Madrid' de la Biblioteca Nacional. Esta muestra permanecerá abierta hasta enero y luego habrá más. La programación venidera ya está en marcha.

La nueva etapa se afronta con cambio de nombre. Centro Cajastur Liberbank Palacio Revillagigedo es el que tendrá a partir de ahora el espacio, que fue desde su inauguración en el año 1991 Palacio Revillagigedo Centro Internacional de Arte y más tarde se rebautizó como Centro Cultural Cajastur Palacio Revillagigedo. Desaparece el término cultural, y la razón, según apuntan distintas fuentes, viene motivado por la necesidad de abrirlo a más actividades que, si bien serán de ámbito cultural, no estarán directamente relacionadas con el mundo de la pintura, la fotografía, la escultura o las artes plásticas en general, como sucedió durante su primera etapa, muy enfocada al arte contemporáneo y que se inauguró, poco después que el 'Elogio del horizonte', con una antológica de Eduardo Chillida. Se busca, sostienen las mismas fuentes, «abrirlo a todos los ámbitos de la sociedad» con propuestas inéditas.

Con una programación más ecléctica, lo que sí recupera es el respaldo de la fundación vinculada a la que fue la antigua Caja de Ahorros de Asturias y ahora Liberbank, pero no será ese el único agente que vele por mantener el espacio muy vivo. También el Ayuntamiento de Gijón será un activo colaborador, así como otras entidades o fundaciones.

Desde que en 2012 se anunció el cierre de los centros culturales de la Caja, en cumplimiento de una normativa que prohibía repartir dividendos y aportar dinero a las obras sociales y culturales para invertir todo en la recapitalización, el palacio gijonés ha sido escenario de distintas actividades, como ferias o congresos, y también motivo de continua polémica y disputa política. Incluso, hace un par de años, el conde de Revillagigedo llegó a amenazar con revertir la donación que se hizo del inmueble, a cambio de que tuviera fines culturales, si estos usos no se recuperaban y continuaban organizándose «ferias y mercadillos». Los grupos políticos también han entrado en un debate que en algún momento llegó a plantear la posibilidad de una gestión municipal.

Cajastur, a través de su Obra Social y Cultural, fue durante años un gigante de la cultura que manejaba presupuestos millonarios. En 2010, sin ir más lejos, gestionó 10,5 millones de euros.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos