Sensibilidad en blanco y negro

Tres de las imágenes que forman parte del libro de Marta Areces./
Tres de las imágenes que forman parte del libro de Marta Areces.

Retrata los últimos tres meses de vida de Alfredo en un viaje de amor y emociones conmovedor Marta Areces presenta hoy en Gijón el libro 'Antes de que las flores llegaran a marchitarse' con su padre en el objetivo

M. F. ANTUÑAGIJÓN.

Es un trabajo que derrocha sensibilidad, que conmueve sin necesidad de pies de foto, sin explicaciones, en el que todo se ve y no se ve, se sabe, se intuye, se adivina, en el que el amor, el cariño, el duelo trascienden la gama de grises impresa sobre papel. Esta tarde se presenta e la Librería de Bolsillo de Gijón (20 horas), en el marco de las actividades del Aula de Cultura de EL COMERCIO, el libro 'Antes de que las flores llegaran a marchitarse' (Materia Editorial) de Marta Areces (Grado, 1963), una fotógrafa tardía que ha dado en poco tiempo buena muestra de su arte.

El libro se ha impreso este año, pero las palabras escritas por la autora que lo abren son de febrero de 2013 y están dedicadas a Alfredo, su padre, cuyos últimos tres meses de vida retrató: «Estoy aquí con Alfredo. Estoy aquí despidiéndolo», escribe ella. Antes, la casa, el pueblo, los paisajes, la vida que se va apagando acompañado por los suyos. «Hace meses que estamos juntos sabiendo que tocaba el momento de decir hasta luego (no me gusta decir adiós)».

El libro es él y su mundo, sus paisajes, sus espacios, sus rutinas y las de los suyos, enfocados y también en ocasiones jugando al desenfoque, haciendo de la delicadeza bandera, sin espacio para invitar al dolor o la pena. No busca esas sensaciones, el objetivo es aunar documento y arte, ponerle luces y sombras a la enfermedad, al amor, al cuidado, al cariño, a la entrega... A la vida y a la muerte. Sin colores que distorsiones o confundan a quien mira.