Valle, esperando miradas

Pluma y tintero de Valle. /
Pluma y tintero de Valle.

El museo del pintor cuelga las caricaturas encargadas por EL COMERCIO y muestra algunas 'Cartas a La selva'

PACHÉ MERAYO GIJÓN.

Evaristo Valle, el pintor de línea fina, el que, como escribía Carantoña, «definía la personalidad con apenas un trazo», espera nuevas miradas en su museo. Cerca de las pinturas que le emparentan con los grandes maestros, cerca también de las fotografías que Constantino Suárez hizo de sus bisontes en 'La Selva' -el local de Gijón que decoró con esa fauna y donde se reunía con Gerardo Diego y Piñole-, cuelgan ya para ser contempladas las pequeñas y delicadas caricaturas de sus personajes de Gijón. 16 de las 21 que le encargó EL COMERCIO y en cuyas páginas fueron publicadas en 1927 para celebrar el primer medio siglo de vida del rotativo. Y están 16 y no el grupo completo, porque solo 16 se conservan con sus tintas y en su papel original. El resto, del que queda clara constancia en el ejemplar de aquella época que se exhibe también en el museo de Somió, parece haberlo destruido el tiempo.

Ocho caricaturas saludan desde la pared de la derecha. Las otras ocho, desde la izquierda. Sus siluetas de perfil enmarcando una reproducción a gran escala de la portada del libro que profundiza en la relación del pintor con este periódico.

Tintero y plumas

Titulado como la exposición, '140 años. EL COMERCIO. Evaristo Valle, corresponsal y redactor gráfico', será presentad o, como la muestra, este domingo. Y, como ella, hace una parada en las crónicas que Valle, en broma -así se cree-, dijo escribir desde Egipto. Conocidas como 'Cartas a La selva', cinco fueron publicadas en estas páginas por entregas.

El libro las recoge junto a otras dos inéditas. La exposición las exhibe de su puño y letra bajo vitrina, al lado de algún tintero y varias plumas del pintor-escritor. Con ellas, una serie de fotografías de su colección personal.

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