«PP y Ciudadanos darán marcha atrás en su oposición al asturiano tras las elecciones»

Xosé Antón González Riaño, a las puertas de la Academia de la Llingua. / PABLO LORENZANA
Xosé Antón González Riaño, a las puertas de la Academia de la Llingua. / PABLO LORENZANA

Xosé Antón González Riaño, presidente de la Academia de la Llingua: «La manifestación fue un éxito total y lo que pedimos es que se cumpla la Constitución en Asturias. Ni más ni menos»

AZAHARA VILLACORTA GIJÓN.

Ni 5.500 como sostiene la Policía ni 30.000 como defienden sus organizadores. Para Xosé Antón González Riaño (Viella, 1956), presidente de la Academia de la Llingua, lo de menos es la cifra de asistentes a la manifestación que el sábado tomó Oviedo, la más multitudinaria en años. Y lo de más es que algo ha cambiado, como demuestra la presencia de las organizaciones sindicales y de amplios sectores de la sociedad asturiana. Así que aprovecha para felicitar, «en nombre de la Academia, a la Xunta pola Defensa de la Llingua por esa gran demostración social a favor de la lengua y la cultura asturianas».

-¿Supone un antes y un después?

-Fue una gran manifestación. Y, al contrario de lo que ocurría en las manifestaciones tradicionales, acudió gente de todas las edades, de todos los sectores sociales, del ámbito sindical y político, pero también de asociaciones de jóvenes, estudiantes, mujeres... Representó muy bien la idea que queremos darle al asturiano como una cuestión transversal, moderada, amplia. Fue un éxito total.

-¿Le sorprende la dureza de algunos sectores a la contra?

-Sí. Pero vamos a ver... Si lo que estamos haciendo es que la Constitución se cumpla en Asturias. Ni más ni menos. Que se haga aquí posible lo que se hizo en Galicia adecuado a nuestras características. No tenemos por qué replicar los modelos de oficialidad de otras comunidades.

-¿A quién se refiere exactamente?

-Me refiero, por ejemplo, al PP. Yo creo que es una posición estratégica que tienen que confrontar electoralmente. Están haciendo una gran apuesta electoral con un planteamiento anti-asturiano. Ahora bien: veremos a ver si la población asturiana refrenda ese posicionamiento o no, si es el partido más votado. Yo creo que no lo va a refrendar, porque la cuestión del asturiano es una cuestión transversal, ni de derechas ni de izquierdas. Así lo aseguran todos los estudios sociolingüísticos.

-¿Foro juega al despiste?

-Tienen una posición hacia la lengua y la cultura más equilibrada. Yo creo que Foro necesita que se le proponga un modelo concreto de oficialidad. Es una opción más recuperable para el consenso a favor de la oficialidad. No le veo la misma posición anti-asturiano que tiene el PP. Por cierto que es una novedad, porque, históricamente, el PP mantuvo una postura mucho más favorable y razonable.

-¿A qué atribuye la actual animadversión de Mercedes Fernández?

-A un mal análisis de la realidad sociológica y política de Asturias. Ellos consideran que su españolismo tiene que ponerse de manifiesto a través del anti-asturianismo y no son cuestiones contradictorias. Puede tenerse una posición españolista y asturianista integrando la lengua y la cultura de Asturias.

-Llamó la atención la ausencia de representantes de la Universidad.

-El compromiso de la Universidad con la oficialidad es inequívoco. Todavía estuve hace unos días en una reunión del claustro universitario en la que el rector expresó su idea de que, si el asturiano quiere sobrevivir como lengua de cultura en Asturias, necesariamente tiene que hacerse oficial. A lo mejor, si no hubo esa presencia fue porque tenía otros compromisos, pero por ahí no hay absolutamente ningún problema.

-Casualmente, también tenía otros compromisos el consejero, Genaro Alonso, asturianista de pro. En concreto, un campeonato de FP.

-El consejero es una persona favorable a la lengua asturiana, a su oficialización, pero seguramente se vio obligado a guardar fidelidad a un Gobierno que no tiene la posición que tiene, por ejemplo, la FSA.

-Podemos e IU anuncian que presionarán a los socialistas para lograr avances en esta misma legislatura.

-Yo creo que los partidos tienen que empezar a hablar ya en estos momentos. Hay que lograr el máximo consenso posible, político y también social. Por eso es muy importante el que todos los sindicatos de clase mayoritarios apoyasen la manifestación. Hay que trasladar la idea de que la oficialidad no va contra nadie, sino que es la solución constitucional a favor de todos los asturianos. Por ahí es por donde hay que trabajar.

-Ciudadanos y la Plataforma contra la Cooficialidad han calificado la movilización de «absoluto fracaso».

-A esa plataforma prefiero no citarla porque no tiene ni representación social ni política. Son cuatro amigos que se juntan a jugar y a enredar con una cuestión cultural muy importante para Asturias. Un sector absolutamente marginal, residual y minoritario. Y, por lo tanto, cualquier cosa que digan resulta irrelevante. Sí me preocupa que tengamos esa riqueza cultural como la llingua y que haya partidos asturianos con representación parlamentaria que no lo valoren. Ahora bien: yo creo que, después de las elecciones, el PP va a dar marcha atrás y a recuperar su posición tradicional con respecto a la oficialidad de la llingua y que Ciudadanos también va a reflexionar sobre la conveniencia de proteger la lengua y la cultura.

-¿5.500 o 30.000?

-Es muy fácil caer en esta guerra de cifras en cuanto se superan varios miles de personas. Lo que está claro es que fue una manifestación multitudinaria, con gente muy joven, muy optimista y muy plural.

-Y el Día de les Lletres repiten. ¿Ya ha invitado a la lideresa del PP?

-Ese día, la oficialidad será el tema central del discurso institucional y la presidenta del PP tiene ya en sus manos una invitación personal, formal y expresa en la que le traslado mi máximo interés en que asista.

-Un último mensaje.

-La lengua asturiana es una lengua de cultura para todos los asturianos al margen de ideologías y, a través de la oficialidad, puede ser un elemento de dinamización social, de dignificación cultural e incluso de desarrollo económico. En Gales, después de la crisis minera y siderúrgica, fue la UE la que dijo: «Inviértase en la lengua y la cultura propias como elemento de dinamización y de auto-orgullo». Y Gales, en estos momentos, tiene los mejores indicadores de desarrollo económico, social y cultural y no hay ninguna pulsión separatista.