«No hay que buscar identidades actuales en hechos ocurridos hace siglos»

Álvaro Solano. / E. C.
Álvaro Solano. / E. C.

«La historiografía se ha olvidado de las reinas asturianas desde las crónicas hechas en su época»

DIEGO MEDRANO OVIEDO.

Álvaro Solano Fernández-Sordo, profesor del área de Historia Medieval del Departamento de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Oviedo, se ha lanzado a la publicación de un libro que despeja brumas y sitúa la monarquía femenina asturiana donde debe: 'Las reinas de la monarquía asturiana y su tiempo (718-925)' (Marcial Pons Ediciones de Historia). Hablamos con él sobre su texto e investigación.

-Su libro parece unir los centenarios de Covadonga con la necesidad institucional y ejemplar de la monarquía. ¿Por qué es tan importante la monarquía?

-Porque las conmemoraciones históricas han de ser siempre una oportunidad para la reflexión y el conocimiento, para abundar críticamente en lo conocido, con el fin de apuntalar certezas y valorar lo que con el paso de los años se ha ido adhiriendo al monumento de los hechos. No creo que haya que buscar identidades actuales -locales, regionales o nacionales- en episodios históricos de hace siglos, ni mucho menos intentar justificar actuaciones en el presente. Ahora, creo que el ignorarlos haría un flaco favor a todos, pasado, presente y futuro.

-Menciona reinas que no llegaron a reinar. ¿Qué les une y separa a todas ellas?

-Se abordan las mujeres de los reyes, pero no únicamente como esposas. Son las mujeres que participaron de la realeza asturiana. Todas están directamente relacionadas con los monarcas asturianos y su biografía, ya sea la que podemos considerar verdaderamente histórica o la que es más bien fruto de la continua reelaboración del relato sobre el Asturorum Regnum y sus soberanos. Así es como hay que entender la historia del Reino de Asturias: como una historia que se ha venido contando de una forma a veces más pegada a la veracidad histórica y otras más cerca del relato legendario.

-Defiende un concepto de Reino de los Astures y no tanto Reino de Asturias. Y, a su vez, un concepto de Monarquía Asturiana que viene a sustituir al de Reino de Asturias.

-No me refiero exactamente a defender un concepto frente a otro, sino más bien a poner sobre la mesa que lo que hoy denominamos como Reino de Asturias es una realidad que no fue llamada de esa forma hasta que el Reino de Asturias como tal ha desaparecido a la muerte de Alfonso III. No podemos concebir el Reino de Asturias desde una perspectiva monolítica, como un episodio sin cambios durante sus doscientos años de existencia. Precisamente de entenderlo así han derivado muchos errores de interpretación sobre él. Me parece más útil hablar de Monarquía Asturiana porque es directamente una construcción de los historiadores que no da lugar a confusión.

-Resulta apasionante el concepto de reinas usurpadoras o esposas de reyes tachados de tiranos.

-No se trata en propiedad de reinas usurpadoras, sino que ese dudoso título es aplicable únicamente a sus esposos. Realmente Creusa y la poco probable Ximena Froilaz tendrían la mala suerte de haber estado casadas con dos reyes a los que la historia oficial del Reino de Asturias tacharía de usurpadores o tiranos: Mauregato y Nepociano, respectivamente.

-La Corona de León junto a la herencia del Rey Magno respecto al reparto del reino entre los tres hijos de Alfonso III parece ser crucial en su colofón.

-Sí. Con este estudio me he permitido una prolongación del Reino de Asturias más allá de sus fronteras naturales porque lo creía posible y, sobre todo, conveniente. Con esta treta pude hablar de dos mujeres más que resultaban de gran interés a mi entender: las esposas de Fruela II, Nunilo Jimena, y Urraca banu Qasi.

- Asegura que las reinas asturianas son las grandes olvidadas en lo que a historiografía se refiere.

-La historiografía se ha olvidado de ellas, pero desde el mismo origen de la historia sobre el Reino de Asturias hecho en su propia época. Las 'Crónicas Asturianas', el primer ejercicio de redacción de la propia historia por parte del Asturorum Regnum, apenas nombra a tres de ellas (Ermesinda, Adosinda y Munia). Se menciona a unas pocas más, pero siempre anónimamente.

-Considera cruciales a las mujeres en el papel de transmisión de la realeza.

-Aunque solo sea desde un punto de vista biológico, está claro que la transmisión del reino de generación en generación precisa del concurso de las mujeres. Pero el problema está en que considerar a las reinas únicamente bajo este punto de vista iguala nuestra perspectiva historiográfica a la que pudieron tener los cronistas del siglo IX. Por eso es por lo que Ermesinda y Adosinda son las mencionadas en las crónicas, porque son necesarias para explicar por qué dos hombres ajenos a la estirpe regia -Alfonso I y Silo, respectivamente- van a reinar. Son ellas las que ayudan a comprender el salto genealógico que esto supone, porque gracias a ellas sus respectivos maridos entroncan con la familia de Pelayo.

-Dedica un capítulo entero a las mujeres de Pelayo, a su hermana y a la primera reina (Gaudiosa). ¿Su figura sigue siendo crucial a nivel de leyenda y memoria?

-Pelayo es un personaje del que, pese a resultar por todos conocido, ignoramos casi todo. Sobre él son pocas las certezas que podrían señalarse, y las mujeres que rodean su vida se enmarcan sin duda alguna en la parte oscura de su biografía.