Carme Ruscalleda y Dani García, adiós a dos estrellas

GUILLERMO ELEJABEITIASAN SEBASTIÁN.

«Siempre te hemos admirado pero no te lo hemos dicho lo suficiente», reconocía Pedro Subijana ante Carme Ruscalleda, que ayer recibió el premio honorífico de San Sebastián Gastronomika ante un auditorio entregado. La catalana afirmaba no ser muy dada a derrochar emociones, pero el repaso a los hitos de su trayectoria y el cariño que le brindaron su marido Toni Balam, su hijo Raül y sus compañeros de oficio casi lo consiguen. La cocinera, empresaria y matriarca de una saga hostelera fue la gran protagonista de la jornada inaugural del congreso, donde también brilló Dani García en su despedida de la alta cocina. Con siete estrellas Michelin en su currículo, Ruscalleda ha sido durante años casi la única mujer en la cumbre de la gastronomía. Por eso sorprendió a propios y extraños cuando hace algo más de un año anunció que cerraba Sant Pau, su buque insignia, para bajar el ritmo y centrarse en otros proyectos.