De Cartagena hasta Asturias, pero sin billete de vuelta

M. F. A.GIJÓN.

Nació Cartagena en 1874 y murió en Galicia en el año 1953. Y lo curioso es que, cuando los investigadores dieron en Galicia con los nietos del descubierto fotógrafo, estos ignoraban por completo ese origen levantino. No volvió jamás a casa aquel hombre que en el año 1903 llegó a Asturias para trabajar en la Real Compañía. Fueron años intensos, de mucha faena como capataz, en los que nació en él la afición por la fotografía, y por esa razón fue él quien se encargó de retratar a sus compañeros dejando un legado único de imágenes de niños, mujeres e incluso ancianos en activo en edades muy avanzadas. El caso es que esas imágenes se guardaban en los archivos sin firma y dar con su autoría fue un largo camino para Juan Carlos de la Madrid y Alfonso García. Se empeñaron y lo lograron. «Una persona que vive en Alemania y que había hecho fotos para la fábrica nos soltó su nombre: Zamora», explica De la Madrid. Ese fue el inició de una búsqueda que concluyó con este amplio trabajo de investigación que ha sido presentado en PhotoEspaña y que aspira a llegar a Cartagena. Gracias a su familia gallega, se desentrañaron más detalles de Zamora, como que vivía en Salinas y en su casa contaba con un pequeño laboratorio, donde, además de revelar las fotos de la empresa, también apostó por las de índole familiar. Pero su legado es otro: sus instantáneas permiten ver cómo eran los trabajos de la época, rescatan la memoria de los trabajadores. Son, en definitiva, historia de la industria asturiana.