Música en directo para reír con Chaplin

Mariano Rivas dirige a la orquesta con Chaplin en pantalla. / P. UCHA
Mariano Rivas dirige a la orquesta con Chaplin en pantalla. / P. UCHA

Bajo la batuta del gijonés Mariano Rivas, la Filarmónica de España puso banda sonora al filme 'El Circo' | Setecientas personas disfrutaron con la fusión artística de las aventuras de Charlot y los ritmos clásicos en el Teatro Jovellanos

ANA SOLÍS GIJÓN.

Cine mudo, música en directo y Charles Chaplin como principal protagonista. Con este cóctel artístico, digno de cualquier sala de proyecciones de los felices años 20, el director gijonés Mariano Rivas hizo enmudecer, gozar y reír a todos los espectadores en el Teatro Jovellanos.

Bajo su batuta, la Orquesta Filarmónica de España interpretó la banda sonora de la película 'El Circo' mientras se proyectaba en la gran pantalla. Unas setecientas personas, niños y mayores, llenaron el patio de butacas del coliseo gijonés cayendo rendidas antes las peripecias de Charlot, el vagabundo más querido del séptimo arte que, en esta ocasión huyendo de la ley, se adentra en un circo, donde tendrá que lidiar con leones, trapecios y el amor no correspondido.

Las acertadas melodías dirigidas por Rivas, rápidas con la picaresca del protagonista, graves en los momentos de tensión y románticas cuando de enamorar a Merma, la hermosa jinete, se trataba, hicieron de una de las películas más taquilleras del cine mudo un espectáculo mágico para cinéfilos y melómanos. Un espectáculo en el que proyecciones y música se complementaron a la perfección, hasta el punto de que el público por momentos pudo olvidarse de que unos 40 músicos hacían sonar vientos, cuerdas y percusión desde el foso. Película y orquesta fueron uno mientras las carcajadas de niños y mayores agradecían las artimañas del cómico para salir siempre bien parado y celebraban sus andares y juegos con el bastón que forman parte de la memoria colectiva de muchísimas generaciones.

'El Circo' fue la última película muda de Charles Chaplin, la misma que le brindó uno de los mayores éxitos de su carrera profesional. En 1928 consiguió cuatro nominaciones a los Oscars –mejor película, mejor director, mejor actor y mejor argumento– aunque posteriormente la academia decidió retirar las candidaturas par entregar el Oscar Honorífico a Chaplin, el genio de la escena muda.

Ayer, Mariano Rivas también logró el éxito con su original función. A las diez menos diez se escribió el 'The End' en la pantalla y el público aplaudió puesto en pie la magnífica fusión de fotogramas y notas que se prolongó durante una hora y cuarto de puro disfrute. Junto con los músicos sobre el escenario y con una imagen de Chaplin congelada en la pantalla, agracedió el director gijonés la ovación de gala, tras la que hicieron sonar las últimas melodías acompañadas de las palmas del público.

Esta no fue la única vez que Rivas conquistó al público gijonés. El año pasado ya puso al servicio de Charles Chaplin su orquesta interpretando la banda sonora de 'Luces de Ciudad'.

 

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