Un detective de cine tras la cabeza de Goya

Samuel Alarcón, durante su visita guiada a la exposición dedicada a Goya en el Museo de Bellas Artes. /  ÁLEX PIÑA
Samuel Alarcón, durante su visita guiada a la exposición dedicada a Goya en el Museo de Bellas Artes. / ÁLEX PIÑA

El director, que ayer defendió en el Bellas Artes la «obra menor» del de Fuendetodos, presenta su película el domingo en el Teatro Filarmónica Samuel Alarcón indaga en el documental 'Oscuro y Lucientes' sobre la desaparición del cráneo del pintor

MIGUEL ROJO OVIEDO.

Fue en 2017 cuando Samuel Alarcón (Madrid, 1980) visitaba Asturias cámara al hombro junto a su equipo tras la pista de Dionisio Fierros en su búsqueda cinematográfica del cráneo de Goya. Dicho así podría ser el comienzo de una novela, pero en realidad era el germen del documental 'Oscuro y Lucientes', estrenado en el último Festival de Cine de Sevilla y que se podrá ver este domingo en el Teatro Filarmónica (20 horas), dentro de la Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo (SACO). La organización del festival invitó al realizador a presentar su película, pero aprovechando la llegada al Museo de Bellas Artes de Asturias del Fernando VII pintado por el de Fuendetodos y la apertura de una pequeña exposición sobre él, le invitó también a realizar una visita abierta al público a la pinacoteca, donde defendió la importancia de la «obra menor» del pintor -sobre todo la de los 'Caprichos'- frente a su obra más convencional. «En esa obra que en su época no se le daba importancia, como el caso de los grabados y la serie de 'Pinturas negras', el artista es más libre, tiene menos presión y hace lo que de verdad quiere hacer», explica Alarcón, quien aplica la misma reflexión ante el cine menos comercial.

No dejó el cineasta de destacar las historias que podrían surgir de los lienzos que allí se muestran, incluido el de Jovellanos, que oculta bajo las pinceladas que están a la vista una misteriosa figura de mujer de la que aún no se sabe a ciencia cierta su identidad. «Hay muchas historias ahí, en estos retratos, esa reutilización de lienzos es muy interesante», explicaba.

Alarcón, que en su próxima película volverá a hablar de sus temas de cabecera, «los muertos, los enterramientos, tratar de hablar del presente a través del pasado», resume, fue durante años un detective tras ese cráneo desaparecido de Goya. Porque cuando muchos años después de la muerte del artista se abrió la tumba, faltaba su cabeza. En 1923 se descubrió una inscripción en un lienzo del pintor asturiano Dionisio Fierros, pintura que se muestra en Zaragoza y en la que se representa una calavera sobre fondo negro. «Cuadro de la calavera de Goya pintado por Dionisio Fierros en 1849», 21 años después de la muerte del genio.

«La película es un viaje y creo que hemos llegado lo más cerca que se puede estar del cráneo de Goya, a través de hablar con los descendientes de sus protagonistas, buscar en las localizaciones originales, indagar detrás de los textos... Dionisio Fierros tenía un vínculo indirecto con el marqués de San Adrián, que conoció a Goya, y sus antepasados estuvieron en contacto con el pintor, colaboraron en su educación. Es posible que cuando Fierros volvió a Asturias la cabeza pudiera ir en su maleta, pero esa teoría nunca se pudo contrastar. Cuando él muere, nada se sabe de ese cuadro, y en el documental lo que hacemos es contrastar todos esos hechos, ver lo que era verdad, lo que era leyenda y sacar conclusiones», explica.

La película que el domingo se podrá ver en Oviedo viajará dentro de poco a Burdeos, donde se proyectará en el cementerio de la Chartreuse, donde estuvo enterrado el pintor hasta 1899, cuando sus restos fueron reclamados por España y viajaron a Madrid. Fue entonces cuando se descubrió que su cabeza había volado de la tumba. «Con la muerte de Goya y la historia de su cabeza, yo hablo del pintor, pero desde otro punto de vista. Creo que es importante contar las cosas de maneras diferentes para acercarse a públicos diferentes», explica Alarcón.