La Compañía Asturiana de Comedias elimina el contenido machista de una obra de 1944

Cartel del estreno de 'La venganza de la Xana' en 1944. / E. C.
Cartel del estreno de 'La venganza de la Xana' en 1944. / E. C.

Estrena el viernes en el Jovellanos 'La venganza de la Xana' de Eladio Verde en la que se cambia la trama para empoderar a la mujer

M. F. ANTUÑAGIJÓN.

Hasta el teatro costumbrista se adapta a los tiempos. 'La venganza de la Xana', un texto de Eladio Verde estrenado en el año 1944, narra cómo un hombre trata de matar a su mujer y la reacción de sus vecinos es echarle del pueblo. Pero, años después, ella decide volver con él. Eso no sucederá ni el viernes, ni el sábado ni el domingo sobre las tablas del Teatro Jovellanos, adonde regresa, como todos los finales de agosto, la Compañía Asturiana de Comedias. Para la ocasión, un título ya montado en otras dos ocasiones previas por la longeva e histórica agrupación teatral amateur, es versionado y actualizado por Sergio Buelga, que es también el director del montaje. «Hice una pequeña versión, introduje personajes que me parecía que podían tener más importancia en el desarrollo de la obra y cambié determinadas tramas que no se correspondían mucho con la forma de pensar que tenemos ahora», anota Buelga, quien subraya que se ha alterado esa historia para que ella dé la espalda a su maltratador, para empoderar a la mujer. «La obra es la misma, pero entendíamos que esa resolución de la trama no se entiende ni encaja en el año 2019 como en los años cuarenta».

No teme que haya que cambiar todo el repertorio del teatro costumbrista asturiano para evitar escenas machistas propias de otros tiempos. Sostiene Sergio Buelga que, a partir de los años cuarenta, las mujeres empiezan a tener más fuerza en estas obras y el peso del matriarcado asturiano está ahí, presente y latente, y si bien hay situaciones en las que se ridiculiza a las mujeres, se las dota de un halo grotesco, sucede exactamente lo mismo con los varones. Es comedia, es reírse de quienes somos, de mujeres y de hombres por igual. «En algunas obras se cosifica a las mujeres, pero es que también se cosifica a los hombres», anota el director, que sí consideraba importante realizar el cambio en este caso. «No queríamos lanzar esa idea de que la mujer claudica, y por eso hicimos esta versión», subraya Buelga.

El argumento, en cualquier caso es el mismo y mantiene ese halo mitológico del texto original de Eladio Verde, que unió leyendas y personajes de la mitología con los ambientes y los tipos característicos del teatro costumbrista asturiano. Desde el mes de marzo llevan trabajando en este montaje, en el que conviven distintas generaciones de actores. Hay un par de actrices se superan los 80 años, como Pili Ibaseta y Josefina Rodríguez, y un actor que no ha cumplido aún los veinte, Pedro Fernández. Hay, además, debutantes, como Rocío Quintana y Lucía Carredo. Todos ellos ultiman detalles con los nervios a flor de piel en los ensayos finales en el Centro Municipal Pumarín Gijón Sur de cara al estreno del próximo viernes.