Un drama que deja un buen sabor de boca

Lolita Flores junto a Marta Guerras en el estreno. / FOTOS: MARIETA
Lolita Flores junto a Marta Guerras en el estreno. / FOTOS: MARIETA

El público del Palacio Valdés acoge con calor el estreno de 'La Fuerza del cariño' | La obra dirigida por Magüi Mira y con Lolita Flores como protagonista cosechó ovaciones en el teatro avilesino

PABLO ANTÓN MARÍN ESTRADAAVILÉS.

Con todas las entradas vendidas desde hace días, el Teatro Palacio Valdés acogió anoche el estreno de 'La fuerza del cariño', adaptación de Emilio Hernández de la película y obra teatral homónimas de J.L. Brooks y Dan Gordon, dirigida por Magüi Mira. Bajo su batuta un elenco encabezado por Lolita Flores, con Marta Guerras, Luis Mottola y Antonio Hortelano en los otros tres papeles protagonistas. La función, una envolvente comedia que avanza hacia el drama, fue bien acogida por el público del coliseo avilesino que le dedicó una amplia ovación y ese parece que vaya a ser su destino cuando ruede por otras salas. Además de la calidad de los actores y de la excelente dirección que los guía, el texto tiene todos los ingredientes para tocar las fibras más sensibles del espectador transmitiendo un mensaje final de esperanza y amor por la vida.

El éxito que cosecharía el filme original lo avalan los cinco óscars que consiguió, entre ellos el de mejor actriz a Shirley MacLaine, y el del mejor actor de reparto para otro gigante como Jack Nicholson. Similar camino seguiría la versión teatral de Dan Gordon, tiempo después. La clave de esta positiva recepción anida en la propia historia, con la que podría identificarse el espectador medio de nuestro tiempo, pero sobre todo en la fuerza con la que cada uno de los personajes afronta su relación con los otros y su propia realidad.

El trabajo de las dos protagonistas femeninas: Lolita (Aurora) y Guerras (como su hija Emma), supera impecablemente la exigencia en el peso que el texto les marca. Y resultan verdaderamente extraordinarias cada una con su distinta técnica (la Flores, magnífica incluso cuando se equivoca). Sus compañeros de reparto, Mottola y Hortelano, entran en su juego con idéntica eficacia interpretativa y diverso lucimiento en función de sus papeles. Todos dan -sabiamente estrujados por Magüi Mira- una gran lección de cómo sacar lo mejor de sus dotes como actores para ponerlo al servicio de la verdad percibida en las butacas en esta tragedia cotidiana iluminada de chispa poética. Una emocionada Lolita agradecio el calor del público en nombre del elenco.