'Eco-visionarios': una impactante exposición para la Laboral

'Eco-visionarios': una impactante exposición para la Laboral
'Symbiotic Interaction', proyecto de María Castellanos y Alberto Valverde. / E. C.

Laboral Centro de Arte explora la relación entre la tecnología, la naturaleza y el hombre en una nueva exposición que verá la luz el día 24 y que lleva por título 'Eco-Visionarios'

José Luis González
JOSÉ LUIS GONZÁLEZGijón

Dos años hace ya que la muestra con la que Laboral Centro de Arte retoma la senda de las grandes exposiciones comenzó a fraguarse. Los responsables del centro gijonés estaban interesados en profundizar en las relaciones entre arte, ecología y nuevos medios. No eran los únicos. La House of Electronic Arts de Basilea, el Museo de Arte yArquitectura de Lisboa y el BildMuseet de Umeå sueco compartían intereses. De ese nexo común nace 'Eco-Visionarios', un compendio de doce propuestas artísticas que verá la luz el día 24 en Laboral Centro de Arte.

Planteada como un 'work in progress', cada centro ha venido desarrollando un trabajo diferenciado que se traduce también en exposiciones diferentes, centradas en varios ámbitos, todas en torno a una idea común. «Nosotros hemos sido fieles al impacto de la era digital en el medio ambiente», explica Karin Ohlenschläger, directora de Laboral Centro de Arte y comisaria de la muestra junto a Sabine Himmelsbach e Yvonne Volkart.

El trabajo que se podrá ver en el centro gijonés responde a un planteamiento multidisciplinar que tiene entre sus objetivos dar respuestas a algunos de los retos medioambientales a los que se enfrenta la humanidad y también hacer reflexionar al espectador sobre lo que significa hoy en día el concepto de naturaleza. «Hablamos de temas como la energía, los grandes problemas que genera el plástico. Mostramos la implicación de las prácticas artísticas contemporáneas en esos ámbitos asumiendo la dificultad de mantener el concepto de naturaleza tal y como se concibe tradicionalmente», explica Karin Ohlenschläger.

En todo ese proceso de reflexión cabe también la simbiosis entre seres humanos, otros seres vivos y medios y máquinas para crear relaciones hasta hace poco impensables.En este grupo de propuestas está la de María Castellanos y Alberto Valverde. Titulada 'Symbiotic interaction', la propuesta de estos artistas españoles es la de dos máquinas que se ajustan al cuerpo para plantear una relación simbiótica entre humano y planta. El dispositivo, que conecta el aparato respiratorio con las plantas, ofrece al usuario una interfaz que le da información a través de colores sonidos y gráficas de los cambios medioambientales que se producen a su alrededor.A cambio, las plantas reciben el CO2 de la respiración.

En el campo de la simbiosis trabaja también Ursula Biemann. 'Acoustic Ocean' es una instalación de vídeo y sonido en la que la artista sondea la ecología marina. Utilizando sus órganos sensoriales y diversas tecnologías submarinas, es capaz de percibir a las criaturas del mar. «Trabaja con el impacto de la actividad humana en el mar y cómo nuestra presencia afecta a la vida submarina, que reacciona en tiempo real a nuestro impacto», explica Karin Ohlenschläger.

La contaminación y su impacto es otro de los aspectos que se trabajan en esta muestra. Una de las propuestas más impactantes es la de Chris Jordan.El estadounidense presenta 'Albatross', un documental que se localiza en Midway Island, un paraíso natural situado cerca de la gran mancha de basura del Pacífico.«La idea de la naturaleza virgen ya no existe. Este documental mezcla la ternura de los albatros con sus crías con la crueldad de la forma en la que mueren al alimentarlos con plásticos que confunden con comida.Es un vídeo distópico e impactante».

El dúo de artistas francés HeHe presenta 'Domestic Catastrophe', una reflexión sobre la vulnerabilidad del planeta que juega con las escalas. Se trata de una pecera en la que reposa la Tierra.Al remover la tierra, el planeta se llena de partículas verdosas fluorescentes.«Este cambio de escala es importante para tomar conciencia de que vivimos en un planeta con recursos limitados».

La reflexión de 'Eco-Visionarios' también alcanza a algo tan etéreo como los datos. Empresas como Google oFacebook almacenan cantidades ingentes, lo que supone unas emisiones de CO2 de las que muchos no son conscientes.Sobre esta idea trabaja la española Joana Moll, que planeta en 'Defooooooooooorest' una forma de hacer visible este problema.Lo hace a través de una instalación en internet que muestra en tiempo real la cantidad de CO2 emitida en función de las visitas que se realizan a Google.Lo completa mostrando la cantidad de árboles que son necesarios para absorberlo.

El sonido también juega un papel relevante en la exposición. El suizo Marcus Maeder estudia en 'Perimeter Pfynwald' los sonidos ambientales del bosque de Pfynwald con una doble variable: un tono bajo para la humedad y un tono alto para la temperatura. A través de esta pieza es posible experimentar cómo la sequedad y el calor hacen que el bosque se vuelva silencioso. «La tecnología nos permite conectarnos con la vida interna de los árboles, una realidad ante la que vivimos ajenos».

El asturiano Juanjo Palacios participa en esta exposición también a través del sonido. El Patio Corintio de la Laboral acogerá una instalación de este artista, 'Paisajes para la escucha', en la que incorpora sonidos capturados en las reservas de la biosfera de Asturias. «Todo el medio ambiente sonoro también sufre contaminación. Juanjo está haciendo un trabajo muy interesante para preservar los sonidos originarios de la biosfera».

La interacción de los humanos con la naturaleza es el campo que trabaja la francesa Aline Veillat, que plantea una pregunta en 'Pas de deux en vert et contre': ¿Cómo se moverían las plantas si tuvieran piernas? A través de una serie de robots y con sensores conectados a las hojas de las plantas, se recogen datos relativos a la luz o el agua que se transforman en movimientos. «Las plantas tienen un sistema propio de comunicación que reacciona a la electricidad o los cambios químicos. Esta instalación rompe los parámetros que había y que caracterizaban el mundo vegetal», explica Karin Ohlenschläger.

La española Vanessa Lorenzo trabaja también este campo. 'Mossphone' es una interfaz interactiva que nos conecta con la actividad de las plantas. Al tocar el musgo que la compone de diferentes formas y por diferentes zonas se producen una serie de sonidos modulados. «El musgo es un elemento que tiene memoria, acumula datos medioambientales. Esta instalación nos permite 'escucharlo', metafóricamente hablando».

La belga AnneMarie Maes trabaja en 'Intelligent Guerrilla Beehive' con dos conceptos: el de superorganismo inteligente de las colmenas de abejas y también con la creación de nuevos biomateriales.«Muestra no solo la complejidad social de las abejas, sino también la de sus materiales y estructuras arquitectónicas», señala Karin Ohlenschläger.

'Eco-Visionarios' se completa con los proyectos de Rasa Smite y Raitis Smite, 'Biotricity', que explora los sistemas locales para imaginar posibles escenarios futuros de recursos renovables, y Heidy Baggenstos y Andreas Rudolf, que con 'Fostering Duckweed' experimentan con el cultivo artesanal de superalimentos como la lenteja de agua. «Su proyecto incluye un vídeo en el que integran esos elementos con una narrativa utópica que tiene que ver con la supervivencia de los seres humanos».