«El feminismo está dividido sobre la legalización de la prostitución»

Mabel Lozano, en la carpa de A Quemarropa. :: ARNALDO GARCÍA/
Mabel Lozano, en la carpa de A Quemarropa. :: ARNALDO GARCÍA

Mabel Lozano saca a la luz cómo funcionan las redes de trata de mujeres en España en 'El proxeneta'

E. C.

Ees cineasta y escritora, pero por encima de todo es una activista contra la trata de mujeres, es un ser humano que un buen día conoció la historia de una niña de quince años de Perú sin presente y sin futuro, esclavizada y estigmatizada. Y Mabel Lozano ya no paró de buscar testimonios, de contarlos, de darles luz pública para concienciar, para mostrar que las redes de la prostitución no son algo lejano, ajeno, en manos de seres extraños que hablan lenguas extranjeras, sino que están aquí, son españoles y viven contentos y felices sin ser capaces de sentir ni un ápice de empatía por esas mujeres que llenan los burdeles y que tienen nombres y apellidos.

'El proxeneta' es el título del libro que presentó en la tarde de ayer en la Semana Negra en una carpa de A Quemarropa hasta la bandera de un público que escuchó atento su testimonio y cómo se hizo realidad un libro nada fácil. Después de años trabajando en documentales sobre la trata de mujeres, a través de un amigo policía tuvo oportunidad de hablar con Miguel, alias 'el Músico', un proxeneta arrepentido que comenzó en el negocio siendo muy joven en Barcelona y se convirtió en uno de los nombres propios del negocio del sexo en España. Hasta que un buen día sintió esa empatía que otros ignoran y dijo adiós a años de explotación de mujeres. Contactaron, hablaron, se bloquearon mutuamente en el WhatsApp y después de más de dos años de trabajo, Mabel Lozano consiguió arrancarle lo que quería saber: cómo funcionan esas redes que traen a las mujeres que son explotadas en los burdeles españoles. Solo quedaba excribir y darle forma a 'El proxeneta', uno de los tres libros finalistas del Premio Rodolfo Walsh cuyo fallo se conocerá hoy junto al resto de los galardones de la Semana Negra. Su libro es denuncia expresa de un negocio boyante con el que, sabe, no es fácil lidiar. Las soluciones son complejas en todos los ámbitos y ni siquiera las mujeres se ponen de acuerdo. «El feminismo está dividido sobre la legalización de la prostitución». Su opinión es clara: la solución no pasa en ningún caso por la legalización. Sostiene que en los países que han optado por esta vía se ha producido una involución.

La relación de Mabel con el proxeneta que dejó la trata de mujeres tras enamorarse de una de sus víctimas ha continuado y ha dado a luz una película que se estrenará el próximo mes de octubre. Con un equipo pequeño y una furgoneta, recorrieron España grabando para contar su sórdida historia.

 

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