Las hermandades rocieras acuden, un año más, al encuentro con su "Blanca Paloma"

Van al Rocío, y ahora que ya ven cerca el fin, no quieren dejar de cantar a su Reina de las Marismas. Porque si algo tiene este camino es devoción y alegría. El calor se ha unido al viaje; sin lluvia no ha habido barro, pero sí polvo y cansancio. Qué tendrá este camino que quien lo recorre siempre repite. O en carroza o a caballo, miles de peregrinos, siempre tocando palmas, divisan ya la aldea marismeña. -Redacción-

ATLAS ESPAÑA

Más vídeos de Culturas