El presidente de Aragón invita a Otín a dejar Asturias

López Otín, entre Lambán y Javier Fernández. / EUROPA PRESS
López Otín, entre Lambán y Javier Fernández. / EUROPA PRESS

Lambán anima al científico a dejar Asturias tras «ese boicot injustificable al que fue sometido»

M. ROJO GIJÓN.

El presidente del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, reiteró ayer públicamente su ofrecimiento a acoger en la Comunidad autónoma al investigador Carlos López-Otín, natural de Sabiñánigo (Huesca) y profesor en la Universidad de Oviedo. Según explicó Lambán a Europa Press tras participar en un acto de campaña del PSOE, «desde hace tiempo le ha quedado clara la intención, la voluntad, la vocación del Gobierno de Aragón de tenerlo aquí, con nosotros». Añadió que el ofrecimiento venía de lejos, de «antes de que ocurriera el desafortunado episodio de su trayectoria como investigador, ese boicot injustificable al que fue sometido, siempre le hemos animado a venir a Aragón a trabajar e investigar». «Ahora», explicaba el presidente aragonés, «con más motivo».

Lambán se refería así a la «persecución» que el científico narra en su libro 'La vida en cuatro letras', y en la que hace referencia, entre otras cosas, a la infección que sufrieron los 6.000 ratones modificados genéticamente de su laboratorio, lo que que obligó a sacrificarlos y supuso un retraso de unos diez años en su trabajo. «Es algo tan excepcional que no puede ser algo casual», contaba el pasado domingo Otín en EL COMERCIO, tras un encuentro en el que añadía que su intención, en principio, era quedarse en Asturias. «He tenido muchas ofertas, pero he decidido pasar página, no buscar culpables ni explicaciones y centrarme, primero, en mis estudiantes de doctorado y, segundo, en recuperar el bioterio», confirmaba. Recordaba Otín que sus estudiantes «son los número 1 de Asturias, porque siempre fue nuestra prioridad, salvo algunas excepciones, devolverle a Asturias tanto como nos había dado, y qué mejor que formando a los mejores, contándoles todo lo que sabíamos para que ellos pudiesen seguir investigando», relataba.

A pesar de todo ello, el presidente de Aragón explicaba ayer que, en su opinión, López-Otín «está en un momento de su vida en el que ha de tomar una decisión absolutamente trascendental para él», y que también lo va a ser «para el futuro de la ciencia» por lo que «esperaremos acontecimientos, pero él sabe cuál es nuestra absoluta disposición positiva desde hace mucho tiempo».

Una disposición que en todo momento le han mostrado también desde la Universidad de Oviedo y desde el Gobierno Regional. «Uno de los días más felices de mi vida fue cuando me dieron el Premio Aragón», contaba también Otín el pasado domingo, y añadía que había sido para él toda una sorpresa la presencia aquel 23 de abril de 2016 del presidente de Asturias, Javier Fernández, en el acto de entrega del premio. «Asturias y Aragón compartimos muchas cosas», dijo aquel día Fernández, «ciudadanía, amistad, intereses y a López-Otín».

Desde hace varias semanas, algunos medios aragoneses han recogido declaraciones en las que Otín deja abierta la puerta a posibles ofertas en su comunidad natal, y ya son varias las veces que el presidente Lambán lanza la invitación a los cuatro vientos. Mientras tanto, Otín sigue dando clases en la Universidad de Oviedo -volverá tras las vacaciones de Semana Santa a Oviedo después de disfrutar unos días de descanso fuera de Asturias- y dándole vueltas en su cabeza a cómo reorganizar su vida.