El Comercio
Ángel de la calle y Alejandro M. Gallo, con la novela.
Ángel de la calle y Alejandro M. Gallo, con la novela. / DANI MORA

Sangre, religión y gentes de barrio

  • El inspector Ramalho da Costa regresa con un caso de abusos, asesinatos y corrupción

  • Un sacerdote argentino es el primer asesinado en 'Oración sangrienta en Vallekas', la nueva novela del escritor Alejandro M. Gallo

Religión, asesinatos y vidas de barrio son algunas de las piezas que dan forma al nuevo caso al que tendrá que hacer frente el inspector Trinidad Ramalho da Costa. Son los ingredientes principales, que no todos, de 'Oración sangrienta en Vallekas', la nueva novela de Alejandro M. Gallo, jefe de la Policía Local de Gijón, que sirve de continuación a las peripecias del inspector, «mi personaje talismán» como lo califica su autor. Este trabajo fue presentado ayer por Ángel de la Calle, director de contenidos de la Semana Negra de Gijón, además de ilustrador y crítico de cómic, en la librería gijonesa La buena letra, cita que aprovecharon tanto De la Calle como el propio Gallo para realizar un recorrido histórico por el género negro.

En 'Oración sangrienta en Vallekas' vuelve a quedar patente el gusto del escritor por indagar en la memoria histórica, esta vez en cuanto a la Teología de la Liberación, la que contó en sus filas con los denominados curas obreros y que se extendió principalmente por América Latina a finales de los años 60 del siglo pasado. «Fue un movimiento que triunfó, que llegó también a Asturias, con el sacerdote Gaspar García Laviana, quien luchó junto a los sandinistas nicaragüenses en la guerra contra el dictador Anastasio Somoza», recordó Alejandro M. Gallo, quien enmarca su historia dentro de las rivalidades existentes a consecuencia de las diversas corrientes que conviven dentro de la Iglesia católica y narra la situación que devino entre ellas con la llegada del Papa Francisco.

La trama comienza con el asesinato de un sacerdote en el barrio madrileño de Vallecas, zona que el autor califica de «subciudad» y de la que destaca el importante componente «multirracial», que evidencia a través de un amplio repertorio gastronómico. La inseguridad ciudadana comienza a ser un gran problema cuando el número de escritores muertos va en aumento, lo mismo que el de menores violadas. Se trata de una historia coral en la que muchos de los personajes viven en el mismo edificio que el protagonista. «He querido contar las historias de escalera, que son las que de verdad dan vida a las ciudades. La novela negra debe dar voz a todos los que nunca la han tenido porque en una ciudad no solo está el rey o la princesa, está también la gente de a pie, la señora que vende flores o el hombre del bar», explicó el autor.

De la Calle destacó la obra de Alejandro M. Gallo como una novela en la que, además de la clásica búsqueda del culpable, también existe una reflexión sobre diferentes aspectos de al novela negra, desde sus autores y editores al tipo de escritura o la psicología de sus personajes, apoyándose en referencias y guiños a otras obras del género. «Es una novela interesantísima, en la que su autor vuelve a crear con poco muchos puntos de interés, y todos de gran calidad», afirmó De la Calle, quien bromeó afirmando que 'Oración sangrienta en Vallekas' tiene «más capas que una cebolla».