María Teresa Álvarez recrea en clave romántica la historia de un indiano

María Teresa Álvarez . /
María Teresa Álvarez .

La escritora rinde un homenaje a Candás (Asturias), su pueblo natal, y urde una trama que se desarrolla en la Cuba del siglo XIX

ANTONIO PANIAGUAMadrid

María Teresa Álvarez se ha movido siempre con soltura a la hora de escribir biografías de grandes mujeres de la historia. No en vano ha estudiado las vidas de Paz de Borbón, Margarita de Parma, Catalina de Lancaster o María Pacheco. Ahora la autora ha decidido aventurarse en la novela, género en el que no es una profana, y ha publicado La indiana (La esfera de los libros), una historia de amor que se desarrolla a finales del siglo XIX y que se convierte además en un homenaje a su tierra, Candás (Asturias).

No es la primera incursión de Álvarez en el género novelesco. Uno de sus libros más exitosos es La comunera de Castilla, en el que recrea los avatares de María Pacheco, viuda de José Padilla y mujer que tomó las armas en la revuelta de las Comunidades. También cultivó la ficción en El enigma de Ana, una historia de aroma romántico.

La indiana cuenta los sucesos acaecidos en 1877 en Candás, cuando un temporal terrible arrasa la costa y provoca el naufragio de dos embarcaciones en las que navegaban una treintena de marineros. Los niños Marina y Silverio pierden a sus respectivos padres. En esta tesitura, a él no le queda más remedio que ponerse a faenar, mientras que ella, que pretendía seguir en la escuela, se ve abocada a trabajar en una fábrica de conservas.

La novela ha sido todo un desafío para la escritora y periodista, acostumbrada a reconstruir vidas pero no a imaginarlas. Pese a este obstáculo, Álvarez se ha sentido cómoda y aprecia la libertad que confiere el urdir tramas sin tener que obedecer a las constricciones de la verdad histórica. La autora no puede sustraerse a la seducción que ejerce en todo asturiano Cuba. Así, Álvarez sucumbe a la atracción de la isla y coloca a unos de sus personajes, Silverio, en ella, adonde acude atraído por la ambición de enriquecerse. Silverio se deja la piel para abrirse camino en Cuba, que, aun siendo un paraíso luminoso repleto de oportunidades, es un territorio lleno de adversidades para el que pretenda hacer fortuna. Cuando vuelve a Candás en busca de esposa, no está en la mente del indiano unir su vida a la de Marina.

La indiana es la evocación de un tiempo en que muchas gentes no tuvieron otra salida que la emigración, como ocurre ahora. Tanto ahora como antes, la cultura y la formación son los factores que marcan la diferencia, algo que queda reflejado en el libro, argumenta la narradora.

María Teresa Álvarez cree haber salido airosa del difícil empeño de retratar la dureza de las gente del mar, el pasado colonial de La Habana y las vicisitudes de la Guerra de Independencia de Cuba. Escribo pensando en imágenes quizás porque durante muchos años fui periodista de televisión. Licenciada en Ciencias de la Información, fue una pionera del periodismo deportivo femenino, si bien cultivó esta dedicación por poco tiempo. Su programa más reconocido fue Mujeres en la Historia, una serie de documentales históricos y divulgativos.