«Los asturianos acabamos viéndonos a nosotros como nos ven los demás»

Fe Santoveña. /
Fe Santoveña.

«Frente a la tradición guerrera que tuvimos, en el relato actual de los otros caemos bien, somos amables y comemos a dos carrillos»

P.A. MARÍN ESTRADA GIJÓN.

La historiadora y antropóloga Fe Santoveña (Llanes, 1963) acaba de impartir en el Muséu del Pueblu d'Asturies un curso que llevaba por título 'Ser asturianos. Mito, Identidad e Historia'. Autora de trabajos como 'Vida sexual en la Asturias tradicional' (2006) o 'Balada triste de los teyeros de Llanes' (2009), la investigadora reflexiona sobre la materia impartida en este curso, que no es otra que la que siempre le ha interesado: Asturias, sus gentes, sus costumbres...

¿Qué se puede aprender en los cursos que usted imparte?

Este parte del curso que impartimos el año pasado bajo el título de 'Asturianos, introducción a la antropología social y cultural'. En él se trataba de diferenciar qué es etnografía, etnología y antropología social y cultural.

¿Cuál sería ese carácter de los asturianos?

No es un carácter estable, sino cómo en las distintas etapas de la historia los asturianos se interpretan a sí mismos y cómo nos ven los demás. Desde conceptos antropológicos como son los de etnicidad, nación, identidad vamos a ver cómo a lo largo del tiempo se tienen distintas ideas de lo que significa ser asturiano. Del Reino de Asturias se conoce la historia de sus reyes, la nobleza, el pueblo en cambio sería un pueblo sin historia propia. De ahí pasamos al Padre Luis Alfonso de Carballo (1571-1635) que ya tiene un concepto de lo que es ser asturiano. Con la guerra de la independencia surge la idea de 'los esforzados hijos de Pelayo', se les atribuye a los asturianos un valor que iría a exaltar el pensamiento romántico, es lo que el antropólogo americano James F. MacClintock llama 'La leyenda blanca de Asturias'. Toda esa manera de entendernos a nosotros mismos va a coincidir con distintos ciclos de interpretación que el ser humano tiene de sí mismo.

Se trataría, según dice, de cómo nos interpretamos a nosotros mismos y cómo nos ven los otros...

Sí, volviendo al profesor MacClintock, él llega a la conclusión de que los asturianos acabamos viéndonos a nosotros mismos en función de cómo nos ven los demás. Hay una frase suya en la que dice: «Somos lo que pensamos que está en la mente del otro».

¿Existe ya una identidad propia en el Reino de Asturias?

Hay un documento básico que da ya una identidad de grupo que reconoce cierta unidad y es el testamento de Alfonso II el Casto: se refiere el Asturorum Regnum y hasta la fecha nadie ha podido demostrar que sea falso. Luego en la obra del Obispo Pelayo hay un engrandecimiento destinado a obtener unos determinados beneficios económicos, culturales, de estatus: hay un espacio en el que se veneran unas reliquias y se trata de vender no sólo lo que son éstas sino lo que significan.

En las 'Antigüedades y cosas memorables del Principado de Asturias' del P. Carballo se desarrolla un relato mítico de nuestra historia, casi 'grandonista', por usar un término actual..

Él esta inmerso en la corriente que había en ese momento renacentista de vuelta a las raíces, a lo antiguo, a la Edad de Oro y magnifica ese pasado mítico. Desde un punto de vista antropológico Carballo construye uno de los hitos de los mitos fundacionales de Asturias. Como muchos de sus coetáneos, busca en lo más antiguo una dignidad en el pasado que él retoma para engrandecer a su país.. Si el P. Carballo estaba orgullosísimo de ser asturiano es algo que no podemos certificar pero sí podemos inferir que de alguna manera estaba barriendo para casa.

En la época contemporánea ¿cómo se nos ve?

Se parte de una tradición del pueblo asturiano, como pueblo guerrero, exaltada, como dijimos en la Guerra de la Independencia y cuando llegamos a la Guerra Civil son los dinamiteros asturianos en los que se confía para minar el Alcázar de Toledo, los accesos a la Ciudad Universitaria de Madrid...y lo mismo que ocurre con los asturianos republicanos, sucede en el otro bando con los carlistas de Asturias, a los que también se atribuye su valor en el combate. Tenemos esa mítica de soldados bravos y esforzados, eso entraría en la manera en que nos ven los otros.

Esa fama no parece vigente en el relato actual que podrían tener los demás españoles de nosotros ¿Cómo se nos percibe hoy?

Ahora parece que el asturiano en general cae bien, es amable, simpático y come a dos carrillos. No existe un relato político o cultural similar a los que se forjaron durante la transición respecto a Cataluña, el País Vasco u otros pueblos. Sin embargo en ese periodo si se dio aquí un fenómeno importante y es que hay una izquierda, de tradición internacionalista que revisa sus propias raíces en la reivindicación de la identidad cultural asturiana. Es un hecho que apenas ha tenido proyección exterior y tal vez por eso no ha influido en el relato que fuera de Asturias se tiene de nosotros. Otro fenómeno destacable que se da es el de la búsqueda de un horizonte en el mundo atlántico, a través de la música, el folklore. En este caso, sería interesante conocer cómo nos ven desde esas tierras, aunque me da la impresión de que no nos gustaría mucho saberlo.

¿Qué papel jugó la lengua propia de los asturianos?

En un grupo étnico, cohesionado, con conciencia clara de ser un 'nosotros', la lengua es un elemento fundamental a la hora de conformar una unidad. Creo que fue muy importante la reivindicación de una unidad lingüística y de dotarla de cuerpo académico en la conformación de nuestra identidad como asturianos.

¿Con qué ideas le gustaría que saliesen sus alumnos de cualquiera de sus cursos?

Con la idea de que verdaderamente no hay un carácter asturiano, sino que de acuerdo con el momento en que nos situemos para mirarnos a nosotros mismos hay una retórica que explica cómo ser asturiano y cómo esa manera de ser asturiano cambia con el tiempo y la evolución de la sociedad. Me gustaría que mis alumnos dispusieran de la capacidad de crítica para mirar alrededor y decir soy asturiano en función de esta retórica y por tanto este es mi tiempo, esta es mi Asturias y este es el grupo al que pertenezco. Capacidad de crítica y estudio para entenderse a sí mismos como asturianos.