Armando Murias: «Me siento cerca de los escritores de acción»

El escritor asturiano Armando Murias. /  JOSÉ SIMAL
El escritor asturiano Armando Murias. / JOSÉ SIMAL

El narrador leonés afincado en Asturias presenta mañana en el Ateneo Jovellanos su última novela, 'El viaje de Abraxas'

ALBERTO PIQUERO GIJÓN.

Armando Murias Ibias (Caboalles, 1955), presentará mañana en el Ateneo Jovellanos (19.30 horas) su nueva novela, titulada 'El viaje de Abraxas'. Le acompañarán el vicepresidente del Ateneo, Luis Rubio Bardón, y el colaborador de EL COMERCIO, Ramón Avello.

Hace cuatro años desde que Armando Murias entregó a los lectores su anterior texto novelístico, 'Chantaje en Carnaval', entendiendo que la obra literaria «no requiere de ninguna prisa». El presente volumen, que transcurre a partir del asesinato en un prostíbulo burgalés de nombre 'El Edén' del que escapan los protagonistas, Adán y Eva, hacia el Camino de Santiago, remite tanto a la novela negra como al auto sacramental o la 'road movie'. «Cumple el precepto de la novela negra de que haya un asesinato en las primeras páginas, y las referencias bíblicas hablan del intento de recuperar unas vidas que estaban en vía muerta, la de un lobo estepario y la de una puta, hija de una madre que murió por la drogadicción y que lleva los mismos pasos». Que el marco sea el Camino de Santiago obedece a que el propio Armando Murias ha realizado varias veces en bicicleta de montaña ese itinerario, experiencia que «se advierte en algunos de los acontecimientos, aunque el asesinato inicial y otras peripecias pertenezcan a la ficción», confiesa con gracia.

La mención al dios gnóstico Abraxas en el título obedece a que «Adán es un personaje que creció en los años 70, leyendo a Hermann Hesse, que le menciona en 'Demian', y escuchando el álbum de Santana del mismo nombre».

Murias, que ha ejercido oficios varios, de ayudante minero a camarero o mecánico de camiones antes de ser profesor de Literatura en el IES Alfonso II de Oviedo, responde a la pregunta de si se aprende más de la literatura viviendo en esos territorios o preparando un doctorado diciendo que «hay escritores de formación libresca, como los hay que guardan mayor relación con la calle. Entre los primeros, a modo de simples ejemplos, Enrique Vila-Matas o Javier Marías. De los segundos, un buen representante es Arturo Pérez Reverte. O, ampliando geografías y cronología, Herman Melville y Joseph Conrad. Yo me siento más cercano a los escritores de acción, que escriben en la orilla de sus propias vivencias».

Este profesor de Literatura en el IES Alfonso II de Oviedo, en contra de otras opiniones generalizadas, cree que «las nuevas tecnologías ayudan a que las jóvenes generaciones lean más. Nunca se leyó ni se escribió tanto como ahora. Y cada vez se publica más».

De la Asociación de Escritores, de la que fue presidente, dice que «mantiene buen estado de salud».

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