«Cuento las revelaciones misteriosas de la vida normal»

Tomás Sánchez Santiago. / MARIO ROJAS
Tomás Sánchez Santiago. / MARIO ROJAS

El autor presentará mañana a las 19 horas, en la librería Cervantes, 'El murmullo del mundo', con la colaboración del Aula de Cultura Tomás Sánchez Santiago Escritor

ANA RANERAOVIEDO.

Tomás Sánchez Santiago (Zamora, 1957) presentará mañana a las 19 horas en la librería Cervantes de Oviedo, con la colaboración del Aula de Cultura de EL COMERCIO, su nuevo libro, 'El murmullo el mundo' (Trea). Se trata de una obra de recopilación en la que recoge en cuatro cuadernos todo tipo de anotaciones. Apuntes que reflejan sus reflexiones desde los años 80 hasta la actualidad.

-¿Cómo definiría 'El murmullo del mundo'?

-Es una obra de recopilación con algún añadido. Es una escritura de corto alcance, de acontecimientos diarios donde se mezclan la observación y la crítica. Me siento cómodo con este libro porque es resultado de mi afición a hacer cuadernos con todo tipo de anotaciones y estos son como una biografía paralela a mí.

«Estos cuadernos, mezcla de observación y crítica, son como una biografía paralela»

-¿Qué refleja en los cuadernos?

-En los cuadernos cuento lo que hay y lo que veo. También hay juicios morales o políticos que revelan la posición en la que me encuentro ante el mundo.

-¿Cómo surgió este recopilatorio?

- Tres de estos cuadernos ya se habían publicado en su día y Trea me propuso juntarlos. Además, he sumado otro y he hecho ciertas modificaciones, supresiones y añadiduras. Yo acudo a los cuadernos y cambio las cosas, es una inestabilidad saludable que tiene la escritura viva y que tiene que ver con la realidad.

-¿Es entonces de esos escritores que relee su obra y la cambia?

-Procuro no releerla, no quiero traicionar lo que en un momento dije, en un 90% sigue tal cual se dijo, aunque siempre hay matices, algo que suprimes simplemente porque no te suena bien. Nunca he tenido claro eso de que es necesario acomodar lo que uno escribió a lo que uno piensa ahora. Yo tuve mis dudas con una de las partes de este libro porque era muy joven y noto una dosis excesiva de pretenciosidad, pero luego pensé que si yo era así, tenía que salir así, quitarlo sería como maquillarme.

-¿Dónde encuentra su inspiración?

-Nunca he sabido ir más allá de contar las revelaciones misteriosas de la vida normal. He creído siempre que la vida de una persona normal tiene suficiente espesor como para no tener que recurrir a otras formas de escribir. Soy un escritor de cercanía, el mundo se repite en los mundos que habitamos y en el murmullo del mundo hay una combinación de mirada pública y mirada privada. Hay situaciones que nos afectan íntimamente y otras socialmente que nos afectan a todos, pero al final el mundo se repite en los pequeños mundos que habitamos.

-Fue premio Tigre Juan 2018, ¿son los premios un aliciente?

-Los premios se agradecen siempre, uno tiene que ser agradecido porque quienes deciden concederte un galardón tienen razones para creer que uno se lo merece. Hay que serntirse perplejo y agradecido, pero un premio nunca interviene de forma decisiva en la labor del escritor. Un autor, tenga o no galardones, debuta cada vez que se pone a escribir. Está ante una página en blanco, se encuentra ante ese territorio de incertidumbre que supone la escritura.

-¿Qué otros proyectos tiene además para este nuevo curso?

-La escritura es un oficio que no tiene precisión. Hay mucho de merodeo, tocar a ciegas las cosas y,al final, no acabas de saber nunca qué es lo que estás haciendo. Yo estoy prendado y prendido de las palabras siempre. Ahora mismo estoy en esa vertiente de lector apasionado y convencido de que el pulso del mundo está en las grandes obras Estoy cerca de las palabras por si me llaman, pero sin proyectos definidos.