«Intentamos profesionalizar el Cervantes. Está feo que el Gobierno coloque a los amigos»

Menéndez Claverol y García Montero, ayer por la mañana, en el Palacio de Revillagigedo. /  DAMIÁN ARIENZA
Menéndez Claverol y García Montero, ayer por la mañana, en el Palacio de Revillagigedo. / DAMIÁN ARIENZA

El Instituto que vela por el español y la Fundación Cajastur firman un convenio para digitalizar 'Los Cuadernos del Norte' de Juan CuetoLuis García Montero lamenta que «mucha gente utilice los idiomas para generar crispación política»

A. VILLACORTA GIJÓN.

'Los Cuadernos del Norte' -dirigidos por Juan Cueto y que vieron la luz entre 1980 y 1990 con periodicidad trimestral- podrán consultarse a partir del 1 de mayo a través de internet gracias al convenio suscrito ayer entre el presidente de la Fundación Cajastur, César Menéndez Claverol, y el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, en el gijonés Palacio de Revillagigedo.

En concreto, en el convenio se acuerda la cesión gratuita durante quince años (renovables durante cinco más) por parte de la Fundación al Instituto de los derechos de la revista, cuya digitalización permitirá la consulta a través de sus webs.

En total, son 59 números -cuatro de ellos, monográficos-, más de 5.000 páginas con artículos de más de un millar de colaboradores que -en palabras de Menéndez Claverol- fueron «emblema de efervescencia cultural en la España de los ochenta y referente imprescindible de la Asturias más cosmopolita». O lo que es lo mismo: «Un motor de reflexión y de enriquecimiento» que «anticipó muchas de las claves actuales».

«Los que usan la lengua como bandera de la España imperial como Vox crean muchas dificultades con Latinoamérica» «El español no debe tener miedo por su salud en ningún sitio. Ni en Cataluña ni en Paraguay»

Digitalizarlos ha resultado una tarea ingente por el característico papel que se utilizó en su día para imprimirlos, «en tonos sepia y que no ofrece un contraste tan claro como el del negro sobre blanco».

Y, además, en su versión digital, 'Los Cuadernos del Norte' irán acompañados por textos que serán elaborados a petición del Cervantes por algunos de aquellos antiguos articulistas que siguen en activo.

Estamos, en suma, ante una obra «que no ha envejecido a pesar de que el mundo ha cambiado mucho», según Luis García Montero. «Uno de los mejores productos culturales de la España democrática», sostuvo el director del Instituto, quien baraja la posibilidad de trasladar esos artículos de nuevo cuño también al papel, así como de dedicar a la colección original un espacio expositivo en la institución y de participar en un tributo conjunto a Cueto, «un precursor de casi todo sin el que no podría entenderse una publicación así», marcada por «un espíritu libre y plural».

Ese mismo espíritu es el que ha de regir -en opinión de García Montero- «tanto los medios de comunicación pública como el propio Instituto Cervantes». Y, en ese sentido, explicó que está «intentando profesionalizarlo». «Por ejemplo, cuando se convocan plazas no se están utilizando para colocar a gente según la dinámica de los turnos políticos», dijo, porque «está feo que cuando llegue un Gobierno coloque a los amigos y para eso tenga que echar a los contrarios. Vamos a respetar lo que hay. Los que están dentro ya están dentro. No se les piden cuentas por sus orígenes políticos, sino por su funcionamiento como profesionales. Y, durante unos años, de manera sanitaria, en lugar de hacer fichajes de fuera, vamos a intentar cubrir plazas con los que ya son directores y trabajadores».

No le inquieta, en cambio, que sea él mismo quien tenga que hacer las maletas: «La democracia es eso. Uno eso lo vive con mucha tranquilidad cuando tiene un trabajo al que volver. Yo no me sentiría desgraciado por volver a mi cátedra y a mi tiempo libre para escribir. El reto es que al único que tengan que cambiar es al director. Que, de la secretaria general hacia abajo, sean todos profesionales que hagan su trabajo bien».

Ni el tratamiento del español en Cataluña: «El español tiene seiscientos millones de hablantes. El catalán está en unos diez millones. El español no debe tener miedo por su salud en ningún sitio. Ni en Cataluña ni un Ecuador ni en Paraguay».

Lamentó, eso sí, que «mucha gente utilice los idiomas para generar crispación política» y reclamó «respeto» para lenguas como el asturiano: «Que España tenga cuatro lenguas oficiales ahora mismo reconocidas y otras como el asturiano es una riqueza».

Pero Luis García Montero no ocultó su preocupación por el auge de formaciones de extrema derecha como Vox, «tanto desde el punto de vista social como del del idioma»: «Cuando hay alguien que utiliza el español como bandera de la España imperial y como marca España, genera unas ofensas tremendas, porque el idioma es de todos los que lo emplean. Los españoles apenas somos un 8% de todos los hablantes. Los que intentan usar el español como una propiedad particular crean un malestar en toda Latinoamérica que se convierte en hostilidad contra España y generan muchas dificultades».

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