El lenguaje de la supervivencia
Con 'La encrucijada de Paula', Nora Cristina García convierte Buenos Aires en un personaje monumental
José Luis Díaz Caballero
Viernes, 21 de noviembre 2025, 17:43
Las ciudades y su historia tienen su propia anatomía, su propio lenguaje revelado como un afluente del tiempo, como un pincel que habla de la ... memoria de sus habitantes, con trazos de insomnio y sangre en el cemento. Las ciudades crujen, suspiran y se reinventan. Las ciudades se reescriben a sí mismas, mientras la palabra viva se ensancha en ceremonias de triunfo, en pausas de rendición revolucionaria donde no cabe el exilio ni respirar a espaldas de la calle. Las ciudades sufren con más determinación, con mucha más eficiencia que las mujeres y hombres que apilan su piel como si esta pudiera ser un muro contra los nudos de viento y agonía que borran lo que hasta ayer era razonable.
Con 'La encrucijada de Paula' (Velasco Ediciones, 2025), la escritora porteña Nora Cristina García, que debutó en el año 2023 con otra novela extraordinaria titulada 'La señorita Berta', ha consumado un propósito al alcance de muy pocos novelistas: elegir la capital argentina, no solo como el telón de fondo de esta historia, repleta de vibraciones y matices, de transacciones sociales contra la codicia, sino en ese personaje monumental que sabe dialogar con los muchos protagonistas que deambulan esforzadamente en sus explanadas, mientras a su alrededor convergen todas las funciones de lo accidental y surgen, como en el caso de Paula, voces cuyo único fin es aprender a desdecir la derrota. En el año 2001, en medio de la crisis económica que culminó con el corralito, Paula, una joven estudiante de Derecho que trabaja en una clínica veterinaria del Gran Buenos Aires, deberá reinsertar sus pasiones vitales, entre ellas, el amor, en ese abstracto tablero de juego que se impone cuando la crisis y el colapso financiero amenazan con amputar el futuro. Acompañada de Marisa, la dueña de la clínica, y de un elenco, sin duda, palpitante de sufridores y supervivientes que no saben doblegarse al dolor y a la impunidad, tendrá que hacer frente a las esforzadas presiones que amenazan con extinguir el negocio y, con él, el único tránsito hacia su propia libertad.
La apuesta narrativa de Nora Cristina García no es sencilla, pues busca tejer una historia en la que las voces de sus personajes consigan, sin perder su individualidad, fundirse en una sola voz, poderosa y vibrante, con la que tamizar el discurso de la ciudad y con él los renglones suburbiales de la historia que afilan ese otro monólogo, a veces privado, pero siempre impune, en el que todos cuestionamos nuestra identidad, y del que nacen víctimas y verdugos a los que solo cabe atribuir esa pulsión tan ciega como firme por la justicia y el descanso.
Nora García propone un juego de equilibrios arriesgado, pero exitoso, en el que la vivificación del miedo y a su vez de la esperanza, se transmite al lector gracias a un ritmo natural, tan apegado a la palabra real, al fraseo que nace de la consciencia de los personajes y que se expande por sus manos como un río de silencios y confirmaciones. Con una prosa transparente, con pasajes que, en ocasiones, tallan lo absoluto, La encrucijada de Paula es una novela de la que nada cabe prescindir; nada, salvo su improrrogable relectura.
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