Muere V. S. Naipaul, la polémica voz del poscolonialismo

Vidiadhar Surajprasad Naipaul. /Chris Helgren (Reuters)
Vidiadhar Surajprasad Naipaul. / Chris Helgren (Reuters)

El Nobel de Literatura, caribeño de origen hindú fallecido a los 85 años, fue un crítico del islam y de las obras escritas por mujeres

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

La indiferencia era un término que Vidiadhar Surajprasad Naipaul desconoció en sus 85 años. De lengua mordaz y en numerosas ocasiones políticamente incorrecto, el escritor británico fallecido el sábado en su casa de Londres tenía tantos seguidores -sobre todo en el mundo anglosajón- como detractores. Unos le querían por la magnitud de sus obras, donde retrató el mundo postcolonial en el que se crió, mezclando sus propia vida, la ficción y los hechos que ocurrían alrededor. Porque V. S. Naipaul, premio Nobel de Literatura en 2001, ejemplificaba la magnitud del imperio británico que se desmoronó después de la Segunda Guerra Mundial. Nació en Chaguanas (Trinidad y Tobago, 1932), hijo de un funcionario indio, por entonces la joya de la corona imperial.

Con la mayoría de edad consigue una beca académica para irse a estudiar al Reino Unido, donde se instaló hasta su fallecimiento. Desde joven, demostró la alta estima que él mismo se tenía. «Haz constar que soy un estudiante de Óxford, no un negro que ha ido a Londres a hacer el gilipollas. No subestimes el esnobismo», le escribió desde la ciudad universitaria a su padre en una carta. Se licenció en Arte en 1953 y, en el campus, conoció a su primera esposa Patricia Hale. Se casaron en 1955 y Naipaul comenzó su carrera literaria, ahondado en sus raíces mestizas y las dificultades que tuvieron los inmigrantes hindúes para integrarse en las sociedades caribeñas como la trinitense. 'El sanador místico'(1957) -su primer libro- o 'Una casa para Mr. Biswas' (1961), son ejemplos de los problemas identitarios del colonialismo. En esta última obra usa su propia biografía y la de su padre.

Esa capacidad para narrar el desarraigo la exprime 'En un Estado libre' (1971), una obra con la que consigue el premio Man Booker, uno de los principales galardones de las letras en inglés. En este libro de cuentos, Naipaul entrelaza personajes indios desubicados en Norteamérica y el Caribe con ingleses en naciones africanas, un continente al que volvería después con 'Un recodo en el río' (1979). Otra vez, un protagonista hindú en un lugar extraño.

Viajes y literatura

Naipaul buscó el origen de ese desarraigo en sus constantes viajes. Escribió una trilogía sobre la India -'Una zona de oscuridad (1964), 'India: una civilización herida' (1976) e 'India' (1990)- y otro sobre el islam. 'Entre los creyentes' (1981) es un viaje realizado en 1979 por Pakistán, Irán -justo durante la Revolución Islámica-, Malasia e Indonesia. Naipaul quería saber el impacto de esta religión en estos países. Unas impresiones que fundamentaron sus críticas hacia esta creencia. «Creo que el islam mira al mismo tiempo hacia delante y hacia atrás. ¿Acaso este movimiento antiintelectual no está condenando a estos países a una dependencia permanente en la tecnología y la ciencia de Occidente? En este caso, la independencia llevará a la dependencia», explicó el propio escritor.

No fue la única polémica de Naipaul. Criticó al ex primer ministro Tony Blair, al que calificó de «pirata» al frente de una revolución socialista y a sus colegas escritoras. En 2011, aseguraba en el diario 'London Evening Standard' que «no estaban a su nivel» literario debido a un exceso de «sentimentalismo, a su visión estrecha del mundo». Pero la verdadera polémica surgió en 'El mundo es así' (2009), una biografía escrita por Patrick French. Naipaul le dio acceso total, lo que le permitió ver el mundo interior del escritor. El resultado fue desolador. «A Naipaul le divertía maltratar psicológicamente a las mujeres», cuenta el escritor británico en el libro, donde el Nobel de Literatura confiesa que agredió verbalmente a su primera mujer, a la que fue infiel manteniendo relaciones sadomasoquistas con su amante Margaret.

Además, estaba convencido de que había acelerado la muerte de su primera esposa, víctima del cáncer en 1996, cuando le reconoció que había frecuentado prostitutas cuando ella estaba de tratamiento. Sus amigos le tildan de «egoísta, irritable, narcisista, maleducado y vengativo» y su biógrafo asegura que su fin en este mundo fue conseguir el Nobel en 2001. Entonces ya se apreció la división que provocaba. El anunció fue para algunos el premio a «una voz independiente, escéptica y perspicaz»; para otros, era dar honores a un escritor que esparce «odio y veneno por el mundo». O a lo mejor, era las dos cosas. «Estuvimos en desacuerdo toda nuestra vida, sobre política, sobre literatura y siento como si acabara de perder a un amado hermano mayor», describió Salman Rusdhie.

Obras seleccionadas

     El sanador místico. (1957).

     Una casa para Mr. Biswas. (1961).

     En un Estado libre. (1971).

     Un recodo en el río. (1979).

     Entre los creyentes. (1981).

     Media vida.(1994).

     Semillas mágicas. (2004).

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