«Mi novela es un homenaje a Gijón y a sus gentes»

La escritora madrileña Sara Majarín. /  E. C.
La escritora madrileña Sara Majarín. / E. C.

Sara Majarín presenta en la Librería Central su primera obra de ficción, 'Lo nuestro fue una locura'

PABLO A. MARÍN ESTRADA GIJÓN.

'Lo nuestro fue más que una locura' es el título de la primera novela de Sara Majarín (Madrid, 1963). Ambientada en Gijón entre el inicio del siglo XX y el final de la II República, retrata a través de la visión de un periodista una época convulsa y también una historia de amor, con las cigarreras de Cimavilla como protagonistas. Su autora residió en Gijón por motivos profesionales y desde entonces regresó en múltiples ocasiones. Hoy volverá para presentar en la gijonesa Librería Central su obra (19.30 horas), un libro que define, más allá de la trama en él desarrollada, como «un homenaje a Gijón y a sus gentes».

Horas antes de emprender viaje a la ciudad en la que trabajó como auditora de Telecable y otras empresas, Majarín confesaba que en el germen de su novela había una deuda con Gijón, «donde siempre me me han abierto todas las puertas, también para investigar esta historia». El punto de partida lo encontró paseando por el barrio alto «atraída por el misterio del edificio de Tabacalera». Ello la llevaría a indagar sobre las cigarreras, un colectivo del que le llamó la atención «su capacidad de organizarse y la influencia que llegaron a tener. Su trabajo era muy importante en la economía gijonesa, de él dependían las ventas de los comercios, por ejemplo». Igualmente destaca que «aquellas cigarreras hicieron cosas como crear una hermandad para ayudarse entre ellas, tenían guardería, asuntos a los que aún hoy nos enfrentamos las mujeres. Ellas, de una forma anticipada, pusieron orden a sus necesidades y lo consiguieron», explica.

La huelga emprendida por estas trabajadoras en 1903 traza uno de los episodios de su novela. Etelvina Pola, la líder de aquella protesta, es uno de los personajes que integran el triángulo de relaciones sobre el que gira la trama, formado por otra cigarrera y el periodista Rafael Gómez, llegado desde Madrid para incorporarse a 'El Noroeste' y pasar luego a la plantilla de EL COMERCIO. La hemeroteca histórica de este periódico fue uno de los archivos donde se documentó la autora para construir una historia en la que la elección de un reportero como protagonista no es casual. «Mi padre trabajó toda su vida en 'Abc' y me resulta un mundo muy cercano. Como curiosidad, su periódico se fundó el mismo año que la huelga de las cigarreras», desvela.

El célebre atraco de Durruti al Banco de España en 1923 se cruzó en las indagaciones de Majarín como otro elemento atractivo para incorporar a su relato. Otros episodios históricos por los que discurre la trama son la revolución del 34 y la guerra civil. «Sentía la necesidad de profundizar en un tiempo convulso y pensando en cómo sufrió la población todo eso». La novela en la que actualmente trabaja vuelve a ese tiempo con una trama sobre las Brigadas Internacionales. Será la segunda obra de ficción de esta consultora que antes había publicado un ensayo sobre el liderazgo femenino en la dirección de empresas y otro sobre el cine de Vicente Aranda. «Creo que quien escribe es porque tiene algo que contar. Ahora le he cogido 'gustillo' a la ficción y en eso estoy», concluye.