Pablo Carbonell asegura que «donde hay un humorista hay un filósofo»

Pablo Carbonell asegura que «donde hay un humorista hay un filósofo»

La voz de Los Toreros Muertos, se muestra como un corrosivo narrador con 'Pepita', una novela descacharrante, con moraleja y feminista | «No conozco nada más serio que el humor», dice el actor, humorista y cantante, para quien «estamos volviendo al oscurantismo»

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

Su padre solo leía libros de teología y religión. Su madre solo textos en inglés. Él devora «de todo» como lector y cita muy serio, si se tercia, a Herbert Marcuse. Pablo Carbonell -«peino canas del 1962», explica el gaditano- es actor, cantante, cineasta, 'showam' y «lo que se tercie». Ahora se mete en la piel de un novelista y publica 'Pepita' (Destino), una descaharrante ficción en torno a una falsa fiebre del otro inventada por los habitantes de un poblachón arruinado que quieren situarlo en los mapas a toda costa. Es una corrosiva novela con moraleja, feminista y que revalida la filosofía vital de este histrión: «haz lo que te de la gana»

Qué necesidad tenía un 'torero muerto' de meterse a novelista?

La misma que tienen los caballos del Grand National de lanzarse contra una valla, que viene a ser ninguna. Quizá los equinos lo hagan por instinto de superación, como yo. El aburrimiento me mata. Me hace pensar en dolores y en otras cosas tremebundas. Y la actividad, mejor si puede ser humorística, me salva el espíritu y me sana el cuerpo.

El humor está el centro de todo lo que hace, sea cantar, actuar, dirigir y también en su escritura

Es una herramienta muy eficaz que sirve para contar lo incontable, lo más doloroso. Es la única manera de abordar cosas muy graves sin que la gente se tire por una ventana.

¿El humor es, entonces una cosa muy seria?

Y tanto. Me considero una persona muy seria, y no conozco nada más serio que el humor. Casi siempre nace del dolor. Y además, donde hay un humorista hay un filósofo. Y donde hay un sátiro hay un idealista deprimido.

¿Cuál es su filosofía?

Haz lo que te de la gana siempre. Es la que trato de transmitir también con esta novela.

¿Se lo ha podido permitir?

Sí, dentro de mis circunstancias. Yo hubiera querido escribir una cosa mucho más inteligente, pero no he podido. Por eso solo hay un personaje inteligente en la novela, Pepita, la protagonista. Todos los demás están trastornados. Escribir una frase inteligente para que la suelte Pepita me cuesta horas. Escribir memeces me cuesta poco y me río mucho. He elegido, además, un género un poco en retirada, como la novela humorística y he comprando que, en realidad, escribir humor es de veras muy difícil.

«Haz lo que te de la gana siempre. Es mi filosofía y trato de cumplirla dentro de mis circunstancias»

Sus editores hablan de humor berlanguiano y picaresca ¿Cómo definiría el humor de su novela?

Mortadelesco y filomenesco. Si soy humorista es gracias a Francisco Ibáñez. Se lo dije a él, al creador de Mortadelo y Filemón, que son unos putos genios. Mi personaje en 'Caiga quien caiga' se parecía a Rompetechos.

Pues parece que corren malos tiempos para el humor. Que nos sobraron inquisidores

Sí. Hacer un chiste es hoy jugarte una citación en un juzgado. La gente cree que el humor es ridiculizar la sociedad, cuando posiblemente lo que hace es dar en la diana una y otra vez. Y eso es lo que molesta. La gente se toma hoy muy mal que te rías con ello.

¿Nos sobra mucha mala leche?

Desde luego. Nos sobran toneladas de mala lecha. Estamos muy irritables. Y lo peor de todo es que estamos volviendo al oscurantismo. Le estamos haciendo el caldo gordo a los censores y dejando a los de antes como unos pardillos. La sociedad está tan ofendida que hace que los cinquisidores se multipliquen como hongos. Los censores de antes no tenían la tijera tan larga como los de ahora.

¿Se ha autocensurado como humorista?

A veces sí. También he dejado de colgar tuits. He decidido que mis opiniones son para mis amigos. Dices algo y te cae la del pulpo. Sobran 'trols' y mucha mala leche, como decíamos. Es frívolo perder el tiempo cabreándose por un chiste.

¿Vamos para atrás en muchas cosas?

Sí. El capitalismo necesita reprimir hasta los instintos sexuales, como se ve en 'Eros y civilización' de Marcuse. Parece que si follas menos, pides más hipotecas. No hay más que ver África: están todo el día zumbando y hacen muy poco capitalismo. Es probable que volvamos a una ocultación de la sexualidad. A partir del momento en que consideramos sexistas muchas conductas, es probable que tengamos una regresión en la liberación sexual masculina y femenina.

Titula con un nombre de mujer y un doble significado, por la falsa fiebre del oro y por su heroína. ¿'Pepita' es una novela feminista?

Sí. Pero diré en mi defensa que no ha sido intencionado. Pepita, que es una mujer sexualmene liberada, llevaba más de un década en mi cabeza. La novela se me ocurrió antes de que naciera mi hija Mafalda, que ahora tiene diez años.

¿De qué fuentes literarias bebe?

Wenceslao Fernández Flórez, Enrique Jardiel poncela, Eduardo Mendoza y Felipe Benítez Reyes. Es una novela deudora de 'El azar y viceversa', de mi paisano Benítez Reyes, que también retrata un pueblo. Su literatura está llena de hallazgos e ingenio y me da una envidia tremenda.

La España rural ¿es muy cazurra?

Puede. El feudalismo del pueblo que retrato quizá no exista, pero me sirve para retratar la serie de vicios que a lo mejor seguimos teniendo: los casamientos por interés; la intromisión de la Iglesia en la vida privada, el abuso de poder, o la soberbia de los ricos. Pero es un retrato social global.

«Nos sobran toneladas de mala leche. Estamos muy irritables y volviendo al oscurantismo»

¿Se arrepiente de algo?

Solo el tiempo que he perdido, porque la vida es muy corta.

De todos sus oficios ¿cuál es el que ejerce con más talento?

Dar las buenas noches.

Es su primera novela, pero no su primer libro.

Sí. Escribí mis memorias y una libro al alimón con Eva Salmerón que pasó desapercibido.

¿Ya tiene otra novela preparada?

Sí. Y será muy negra. Pero estoy muy entregado a la escritura de canciones y la actividad musical. Tengo a la vista una gira con Los Toreros Muertos que se llamará 'Estruendo folclórico'. Empieza el doce de abril en La Riviera y nos acompaña la charanga El conejo de la Loles.