«El sufrimiento no debe impedirnos ser felices»

Luis Rubio, Javier Santandreu y Alberto Piquero. /  PAÑEDA
Luis Rubio, Javier Santandreu y Alberto Piquero. / PAÑEDA

El escritor y psicólogo catalán Rafael Santandreu llena el Ateneo Jovellanos de Gijón en la presentación de su nuevo libro

P. A. MARÍN ESTRADA

Ir al centro, al ojo del huracán» de nuestros problemas o trastornos en lugar de rehuirlos, esa es una de las claves para superarlos que dio ayer el psicólogo y escritor Rafael Santandreu durante la presentación de su último libro 'Nada es tan terrible' (Grijalbo) en la Antigua Escuela de Comercio en un acto del Ateneo Jovellanos apoyado por el Aula de Cultura de EL COMERCIO. Ofrecer herramientas para intentar ser más felices es uno de los objetivos de la nueva obra del terapeuta catalán, un estado vital que se puede alcanzar incluso en la adversidad ya que «el ser humano es capaz de sentirse cómodo en el dolor», aseguró su autor en un encuentro con el público que abarrotó el salón de actos del edificio de la calle de Tomás y Valiente.

Definido por el vicepresidente del Ateneo, Luis Rubio Bardón, como «un manual de autoterapia con ejercicios prácticos que nos enseña cómo superar los temores o los pensamientos negativos permitiendo que las emociones trascurran por nuestra mente y se vayan por sí mismas», el cuarto título de Santandreu y sus claves fueron desmenuzadas en un diálogo con Alberto Piquero, colaborador de este periódico, que luego se ampliaría a los propios asistentes al acto. «Desde Lao Tse a Bertrand Russell se ha buscado la felicidad, pero ¿la desgracia no es una parte de la vida inevitable?», le planteó el presentador. Tras admitir que «el sufrimiento no se puede evitar», matizó Santandreu que «ello no debe impedirnos ser felices». El autor de 'Nada es tan terrible' dedicaría gran parte de sus intervenciones a desarrollar esta idea.

El símil marinero del ojo del huracán le serviría a Rafael Santandreu para ilustrar sus reflexiones: «Ante una galerna los navegantes van al centro del huracán, porque rehuirlo puede destruir el barco, ahí hay una calma en la que puedes seguir la dirección de la tormenta, lo mismo sucede con el sufrimiento humano: si te enfrentas a él y te pones cómodo, entras en una paz profunda», explicó. Se trataría de activar un mecanismo humano -de él habla su libro- mediante el cual «se acepta la situación, dejas que te invada el temor y haces lo que tengas que hacer. Eso te conducirá a una paz que puede durar toda la vida. Se trata de practicarlo todos los días», apuntó. En su obra se expone el método para lograrlo en cuatro pasos: «Afrontar, aceptar, flotar y dejar pasar el tiempo». Una autoterapia «que funciona en un 100 % de los casos», aseguró el psicólogo.

 

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