«Hay que ser valiente viviendo»

Pablo Sanz, Marina Menéndez, Luis Rubio y Carmen Casal, en la presentación del libro. /  CAROLINA SANTOS
Pablo Sanz, Marina Menéndez, Luis Rubio y Carmen Casal, en la presentación del libro. / CAROLINA SANTOS

Marina Menéndez presenta con el Aula de Cultura de EL COMERCIO 'El color de mi cristal', donde cuenta cómo superó la muerte de su hijo

PABLO A. MARÍN ESTRADA GIJÓN.

Una historia triste pero llena de luz y esperanza. Esa es la que cuenta en 'El color de mi cristal' (C. Casal Ediciones) Marina Menéndez, profesora de yoga y esposa del exfutbolista del Sporting Joaquín Alonso, 'Joaquín'. Hace más de diez años ambos perdieron a su hijo David, de 23 años, en un accidente de automóvil. Ella decidió entonces comenzar a escribir un relato sobre la dolorosa experiencia que luego regalaría a sus familiares y amigos. La posibilidad de ayudar a otras personas que hubiesen vivido un drama similar la decidió a reeditarlo. Ayer presentaba el libro en un acto organizado por el Aula de Cultura de EL COMERCIO en colaboración con el Ateneo Jovellanos, que llenó el vestíbulo de la segunda planta de la Antigua Escuela de Comercio.

Entre el numeroso público que acudió a la cita se pudo ver a veteranos sportinguistas que compartieron vestuario con Joaquín en una de las plantillas más recordadas del club rojiblanco, como Cundi, Jiménez, Tati, Claudio, Redondo o Arturo. La propia autora, en sus primeras palabras, quiso brindar un guiño a la afición del equipo playu al desvelar que el día anterior soñó «que el público iba a venir con camisetas de Sporting, como en El Molinón». Un detalle de humor que reflejaba en toda su humanidad la forma de ser de una mujer vitalista y cálida por encima de todas las cosas, alguien capaz de haber encontrado en el momento más terrible de su vida una lección de amor para compartir con los demás. Ese es uno de los mensajes clave de 'El color de mi cristal' y de su propia filosofía vital ya que aseguró: «Yo no soy ninguna heroína, hay muchísimas mujeres que sí lo son. Hay tragedias que superar que te hacen héroe de tu propia vida, porque hay que ser valiente viviendo», afirmó.

La historia personal que Marina Menéndez quiso primero compartir con sus más íntimos y ahora con todos los lectores, fue definida por el vicepresidente del Ateneo, Luis Rubio Bardón como «un relato trazado con la sencillez de lo que se escribe con el corazón». Su editora, Carmen Casal, lo calificó de «mensaje de curación que transmite luz en cada página» y el escritor Pablo Sanz -amigo personal de la autora- subrayó el valor y la verdad que encierra el texto citando a Paul Celan: «Hay ojos que van al fondo de las cosas y divisan el fondo, hay otros que van al fondo de las cosas, no divisan ningún fondo, pero ven más profundo».

«No soy ninguna heroína, hay muchas mujeres que sí lo son», señaló la autora

Marina Menéndez ofreció una emotiva y lúcida enseñanza de cómo afrontar el dolor y el duelo «mirando de frente la realidad terrible» para descubrir la fuerza interior que todos tenemos y el amor como antídoto de la tristeza: «dejarse de miedos y ofrecer amor», sugirió. Reveló además su emoción por los mensajes recibidos tras publicar el libro. «Has movido en mí algo pequeño y luminoso», le escribió una adolescente, o el «gracias, por fin lo he entendido» de una madre que había pasado por la misma experiencia narrada en el libro. La presentación tuvo un hermoso broche con la interpretación del poema 'Cuando yo me vaya', de Carlos A. Boaglio en la voz de Silvia Lis.