La magia del teatro infantil toma la calle

L'Animé Visual Theatre puso en escena 'Aphonia', una ópera gestual. / FOTOS: DANIEL MORA
L'Animé Visual Theatre puso en escena 'Aphonia', una ópera gestual. / FOTOS: DANIEL MORA

El centro de Gijón fue escenario para la puesta en escena de diferentes espectáculos en el marco de Feten | Circo, títeres, ópera, pasacalles hicieron disfrutar a un público que saboreó y aplaudió las distintas propuestas

PABLO A. MARÍN ESTADA

La Feria Europea de Artes Escénicas para Niños y Niñas (Feten) tomó ayer en su jornada de inauguración oficial las calles del centro de la ciudad con diversos espectáculos que hicieron las delicias de un público de todas las edades, cumpliendo uno de los objetivos esenciales del festival, el de acercar el teatro en sus más variadas formas al público infantil.

La compañía Faltan 7, integrada por jóvenes artistas de varias nacionalidades formados en la Escuela de Circo Carampa de Madrid, llevó al mosaico del Bulevar de Begoña su trabajo 'Express', la recreación de una peculiar agencia de paquetería urgente en la que los envíos cobraban vida propia ante la mirada asombrada de los espectadores. Las acrobacias, el clown, la danza, el equilibrismo o el mástil chino divirtieron a pequeños y grandes en una función desenfadada y trepidante.

En el mismo paseo, sobre el entarimado del kiosko de la música, la compañía asturiana Kamante alzaba la carpa de su Gran Teatro de las Maravillas de Bolsillo con 'El Tornasol'. A través de las ventanas desplegadas en el propio toldo los asistentes se introducían en la pista de circo más pequeña del mundo y descubrían al «niño interior que todos llevamos, incluso los señores de perilla» en una pieza de auténtica magia e íntima belleza, aliñada con ácido surrealismo.

Otra suerte de magia, la de los tradicionales títeres de cachiporra, era convocada en la plaza del Parchís por Teatro Arboré, con Monsieur Guiñol presentando, importunado por un travieso ratón, la farsa de Pelegrín y su atribulado combate contra dos escurridizos fantasmas, además del mismísimo diablo. Una puesta al día de uno de los géneros más universales de los espectáculos para niños, que sigue «recorriendo caminos y carreteras» -como recordó el titiritero Iñaqui Juárez- con el noble propósito de repartir risas e ilusión.

En la plaza 6 de agosto, Jovellanos era privilegiado espectador de 'Aphonia', definida como «ópera gestual en clave de Ha!», de los barceloneses L'Animé Visual Theatre, una pantomima musical en la que un maestro de canto compartía con el público sus descacharrantes lecciones a su discípula Antonella. Muy cerca, por la calle Corrida, un asombroso motocarro transportaba en motocarro al jefe de ventas de una empresa de ángeles de la guarda y a un inexperto custodio en prácticas. Carcajadas y sorpresas para chiquillos de todas las edades con la calidad de la veterana compañía extremeña Asaco Producciones. La fiesta infantil de las artes escénicas seguirá hoy y hasta el próximo viernes tomando calles y salas.