Memoria americana de un pueblo ejemplar

Fernando Fernández. /  J. C. TUERO
Fernando Fernández. / J. C. TUERO

El escritor Fernando Fernández relata en su novela 'Oriundos' una historia sentimental de la aldea cabraliega de Asiegu

P. A. MARÍN ESTRADAGIJÓN.

A mediados de mayo, cuatro meses antes de que el jurado eligiera a Asiegu como Pueblo Ejemplar llegó al pueblo un paquete de América. Lo enviaba Fernando Fernández (Ciudad de México, 1964) y contenía un ejemplar de su libro 'Oriundos' (Cataria), una minuciosa y amena investigación que reconstruye la historia de su propia familia, emigrantes e hijos de emigrantes asturianos naturales de esa aldea cabraliega. Prácticamente agotada la tirada original, su autor ha vuelto a la tierra de sus mayores con una nueva edición impresa en Oviedo. El viernes se presentaba en el Muséu del Pueblu d'Asturies, mañana lo hará en la Biblioteca del Fontán en Oviedo y el próximo sábado 19 en Asiegu, durante la misma jornada en que Sus Majestades Los Reyes y la Princesa Leonor acudirán a hacer entrega del Premio Pueblo Ejemplar de Asturias.

Todo comenzó allí hace dos décadas, cuando el escritor, tras dejar de publicar la revista 'Viceversa' que dirigía, decidió viajar a España y pasar aquí una temporada sabática. En Madrid recibió la invitación para asistir en Asiegu al homenaje a un antiguo maestro rural, Aquilino Fernández. Era el padre de su abuelo Santos, emigrado a México y el protagonista de una vieja fotografía familiar. «Fue tomada en 1925, cuando mi abuelo llevaba dos años en México y nunca se separaría de ella. Cuando era chico, me contaba quiénes eran esos niños y qué había sido de cada uno. Si para él era un mapa sentimental del pueblo del que había salido, para mí terminó funcionando como un mapa de 'Oriundos', ya que no hay capítulo en que no aparezca alguno de esos niños», detalla el escritor. Entre ellos está su abuela Fernanda, diez años antes de que se casara con Santos y lo siguiera a América.

En su libro relata dos episodios de ambos que ejemplifican, para Fernández, su identidad de emigrantes. Ella descubrió en México una marca de arroz llamada 'Covadonga' que llevaba la imagen de la Virgen. Años después de utilizarlo en la cocina un día le anunció a su nieto que no lo compraría más: le mostró un cajón en el que guardaba decenas de etiquetas con la Patrona de Asturias: «¿Cómo voy a tirar a la Santina a la basura?», le explicó. El abuelo Santos en su vejez salía a pasear por un parque próximo a su domicilio y creía estar en el de Isabel la Católica en Gijón, que frecuentaba en sus regresos a Asturias: «Creo que es una imagen gráfica de ese no-lugar que habitan quienes han sufrido la emigración», apunta el escritor.

Santos y Fernanda son personajes centrales de un libro por el que desfilan cerca de otros doscientos reales, entretejidos en la trama de parientes y vecinos de Asiegu, o su otro bisabuelo, Fernando, prototipo de indiano rico y republicano.

Protagonistas todos de un fenómeno que el autor de Oriundos no duda en calificar como «el hecho social más importante de la historia de la Asturias moderna» y sobre el que «apenas se ha escrito o investigado ni aquí ni en América». Con su obra, a Fernández le gustaría contribuir a despertar «el interés por conocer esa emigración, la manera en la que aquellos asturianos lucharon por mantenerse fieles a sus tradiciones y costumbres en un país tan distinto al suyo». Á él le ha servido para «encontrar la razón de ser de los adultos entre los que nací y me crié, y pude entender la cultura que me habían transmitido. También descubrí lo que tengo de asturiano, que, felizmente, no es poco».