Nuestro mundo según Juan Cueto

El periodista y escritor asturiano Juan Cueto. / EFE
El periodista y escritor asturiano Juan Cueto. / EFE

El Sporting, Gustavo Bueno, Gonzalo Suárez Vetusta, Corín Tellado... Asturias era tema habitual en los artículos del genio asturiano de la comunicación

MIGUEL ROJO GIJÓN.

Oráculo gentil, genio de la comunicación, visionario... Han sido alguno de los términos utilizados estos días para tratar de condensar en pocas palabras la trayectoria del periodista y columnista asturiano Juan Cueto Alas, fallecido el pasado lunes a los 76 años en Madrid. Un recorrido a través de los cientos de artículos publicados por él, entre 1976 y 2008, permiten hacerse una idea de su forma de pensar, de sus obsesiones y de su mirada puesta siempre en lo moderno, en lo innovador, sin perder nunca de vista a Asturias en sus análisis de la realidad. «No conozco s un solo miembro de mi generación que soporte la idea y el estrés de un futuro profesional, el poco que nos queda, sin el viejo papel del papel», dejaba escrito en su última reflexión para 'El País' en mayo de 2008. Una defensa de la prensa ante «el imperio virtual de la web», de la que reconocía su dominio en estos días de cambio. Fue tan solo uno de los que le tocó vivir, desde la aparición de los ordenadores a la del fax, de la tele de pago, del DVD, del TDT. Todo lo que sonaba a nuevo interesaba a Juan Cueto, que descubrió a los españoles el 'zapping' cuando aún nadie lo llamaba así, que llamó la atención del auge de las series en televisión, que reflexionó de los primeros sobre su distribución en temporadas, que reivindicó el sentido común frente a lo extravagante, siempre con un punto de cordura.

La Transición en Asturias

«Un fenómeno regionalista hasta ahora inexistente»

No solo de televisión hablaba Juan Cueto, cuyas primeras apariciones en papel más allá de nuestras fronteras le servían para trasladar las preocupaciones que se vivían en provincias y que tan pocas veces cobraban relevancia cerca de los centros de poder. Desde la organización en mayo de 1976 de la oposición política asturiana para crear un organismo unitario -Coordinación Democrática de Asturias- con la intención de «elaborar un anteproyecto de Estatuto de Autonomía para Asturias» hasta el crecimiento de la industria cultural asturiana al calor del fin de la dictadura, mencionando no solo 'La gran enciclopedia asturiana', sino también el nacimiento de Editorial Naranco y Ayalga Ediciones, que él relacionaba con el «fenómendo regionalista, en un contexto hasta ahora carente de tal clase de tradiciones». Habló de aquella gran manifestación que pediría la enseñanza del bable en las escuelas, y de la prohibición de otra protesta en favor de la amnistía en Gijón.

El Sporting de Gijón

«Paradoja veloz que corre y golea por los estadios»

Tenía siempre en mente Juan Cueto a su Sporting de Gijón, al que describió en un artículo de 1979 como «esa paradoja veloz que corre y golea por los estadios del país en tiempos de hegemonía centrista-centralista, destrozando sin piedad la vieja teoría del reflejo político de la era franquista». Y hablaba de «quienes rugimos en El Molinón cuando Ferrero inicia su fatal correría por la izquierda ante la desesperación de todos 'los carretes' de la península, sin quitarle la vista a Quini y pensando en la alternativa de Morán». Y recogía la opinión de García Candau, quien dijo que «en Asturias solo aceptarán la democracia cuando el Sporting se proclame líder».

La Vetusta de Clarín

«La ciudad es un reflejo del libro de tanto mirarse en él»

En un artículo de 1984 defendía Cueto la teoría de que «no es que 'La Regenta' sea un fiel reflejo de Oviedo, como han insistido hasta el aburrimiento críticos, sociólogos y censores diversos, sino que la ciudad ha acabado por semejar a la ficción de tanto mirarse en sus páginas». Reconoce, eso sí, que «el parecido familiar es asombroso», en referencia a la creciente burguesía ovetense. No era la primera vez que hablaba de la novela de su ilustre antepasado, Leopoldo Alas Clarín, porque también en 1976 había celebrado un homenaje ante su tumba con motivo de los 75 años de su muerte, «por primera vez desde la guerra civil (...) después de 40 años ininterrumpidos de silencio» en torno a él. «Tanto tiempo después, ya convertido en autor clásico reconocido, su figura sigue desatando en la ciudad toda suerte de pasiones literarias y políticas», valoraba. También hace referencia en otros de sus artículos a otros autores asturianos, como Gustavo Bueno -de quien fue alumno-, como el que tituló 'Symploké' y utilizó para criticar en 1988 que el gobierno socialista no diese por bueno un libro del filósofo asturiano para BUP sobre Platón titulado también así. También se acuerda de Corín Tellado en 1981, tras una entrevista que le hizo Vargas Llosa en la tele de Perú. «La tía Corín conoce la forma y la fórmula de la novela rosa con idéntica precisión, frialdad y distanciamiento que cualesquiera de esos terribles semióticos de laboratorio que se pasan la vida desentrañando el profundo misterio lingüístico de las estructuras narrativas», dijo de ella.

La revolución tecnológica

«La galaxia digital ha sustituido la rueda por la tecla»

Es curioso seguir la revolución tecnológica a través de las columnas de Cueto, siempre a la última de lo que se cocía en el mundo. Desde la llegada del primer ordenador a su casa -«ahora solo falta saber cómo diablos funciona y para qué rayos sirve tanto octeto, aparte de masacrar marcianos»-, la llegada del fax, la de los videojuegos -«que les pregunten a los pitufos si el sábado prefieren ir al tren de la bruja (...) o a dar una vuelta por la feria de las negras pantallas, el laberinto de la inteligencia artificial y el mundo de los teclados prodigiosos» y, sobre todo, de la televisión, su gran pasión. Desde el pago a la TDT, desde el nacimiento de la telebasura -era muy crítico con el 'Tomate'- a la llegada de 'Gran Hermano'. «Con las ruinas de los primeros GH siguen llenando sus parrillas rosa-amarillentas de mañana tarde y noche», criticaba. Acuñó el término «metabasura» para referirse a este tipo de prácticas. Pero también sabía ver lo bueno -era un gran fan de 'Perdidos'- y llamó la atención sobre la aparición de las 'temporadas' en las series, aunque «Telecinco sigue embarullando CSI y hay que adivinar la temporada según el doctor Grisson tenga o no tenga barba», decía en 2006. Curiosamente, hoy sigue sucediendo lo mismo.

 

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