La música antigua, nexo entre personas

El musicoterapeuta Patxi del Campo moviendo el corazón con música entre el público. / P.UCHA
El musicoterapeuta Patxi del Campo moviendo el corazón con música entre el público. / P.UCHA

Cuatro artistas ofrecieron un concierto en el Antiguo Instituto dirigido a personas con capacidades diversas

GLORIA MARTÍNEZ GIJÓN.

Una caja con forma de corazón en el centro del escenario y un silencio abrumador en el patio del Centro de Cultura del Antiguo Instituto. Y, de repente, la sintonía de 'La vida es bella' retumbó en esa caja de cartón que cogió Patxi del Campo, músicoterapeuta y director del Centro de Formación 'AgrupArte', para acercarla a todo el público y así pudiesen sentir las vibraciones de la canción. «La música nace ahí, en el corazón, y cada instrumento tiene el suyo propio», afirmaba ayer Del Campo.

Marc Sunyer comentzó después el concierto de música antigua con su viola de gamba. Seguido, fue Gonzalo Llao, que apareció por uno de los laterales del escenario mientras toca su flauta de pico. Posteriormente, irrumpía en la sala Iván Fernández con sus instrumentos de cuerda pulsada, y finalmente proseguía Samuel Maíllo con la clave.

A lo largo de cuarenta y cinco minutos de esta actividad, organizada dentro del Festival de Música Antigua con la colaboración del Aula de Cultura de EL COMERCIO, se sucedieron diferentes 'conversaciones' -así las denominaba el conductor del acto- entre los instrumentos, dirigidas a personas con capacidades diversas, algunos en silla de ruedas. Unos minutos que les permitieron desconectar del mundo exterior y centrarse en disfrutar de las diferentes piezas que tocaban los músicos, con una grada repleta de miembros del Centro Municipal de Apoyo a la Integración, de Gijón. «Para nosotros es un placer poder tocar aquí, sacar la música de nuestro corazón y llegar a vosotros a través de ella», afirmaba Samuel Maíllo.

Durante el concierto se sucedió un repertorio de canciones clásicas y antiguas. «Hemos escuchado piezas para bailar y para reflexionar. Una de ellas es la 'españoleta', cuyo fin es transmitir buenas sensaciones», explicaba Maíllo. Otra de las piezas que más gustaron al público, fue una composición dirigida a los marineros. «Imaginaos que llegan unos marineros a puerto después de un viaje muy largo y bajan al ritmo de esta canción. Disfrutad», invitó. Por la mañana hubo en el mismo escenario una sesión dedicada a los niños, y a última hora de la tarde, un concierto de Pilar Montoya.

 

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