La música asturiana, de luto por Elías García

Elías García, en un concierto durante la Selmana de les Lletres Asturianes en la capilla de Los Dolores de Grado. / SUSANA SAN MARTÍN
Elías García, en un concierto durante la Selmana de les Lletres Asturianes en la capilla de Los Dolores de Grado. / SUSANA SAN MARTÍN

El artista ovetense, fallecido a los 51 años, fundó Llan de Cubel y formaba parte de Felpeyu y Tuenda | Biólogo de formación y ornitólogo, contribuyó con su bouzuki a la creación de un sonido propio para el folk

PABLO ANTÓN MARÍN ESTRADAGIJÓN.

El mundo de la cultura asturiana y el de su escena folk perdían ayer a uno de sus referentes claves, el multinstrumentista Elías García. El músico, de 51 años, fue hallado muerto en su domicilio de Meres (Siero) por un amigo y desde que se difundió la triste noticia la conmoción fue extendiéndose entre sus muchos seres queridos y entre todos los que le conocieron, compartiendo con él proyectos artísticos y un mismo interés por la renovación de la tradición asturiana. Biólogo de formación y especialista en ornitología, fundó en 1984 junto a Fonsu Mielgo y Marcos Llope el grupo Llan de Cubel, colaborando a partir de entonces con la mayoría de los conjuntos de música tradicional que siguieron el camino abierto por esa banda. En la actualidad formaba parte de los grupos Felpeyu y Tuenda.

Intérprete excepcional del violín, la guitarra acústica y sobre todo el bouzuki, fue con este último instrumento con el que contribuyó a imprimir un sonido propio a las bandas en las que tocó y al nuevo folk asturiano en general. El gaitero Xuacu Amieva evocaba ayer su presencia en el concierto de homenaje que recibió en el Teatro Filarmónica el pasado año y cómo lo conoció, cuando García y su amigo Xuan Nel Expósito, siendo apenas unos adolescentes, acudían a los ensayos del grupo Beleño para seguirlos con una pasión que pronto se traduciría en la génesis de Llan de Cubel. Su debut fue en diciembre de 1984 durante un concierto de Arpa Céltica. Era el comienzo de una carrera en la que participaría en la grabación de los seis álbumes de la banda 'pixueto-uvieína' y en los de otros artistas como el propio Amieva y su disco 'Xostrando'. En 1993 se integraría en Felpeyu y una década más tarde en el trío Tuenda, junto a Xosé Antón 'Ambás' y Pepín de Muñalén, con el que colaboró en el programa 'Camín de Cantares' de TPA. Sus últimos proyectos lo llevaron a trabajar con el guitarrista Rubén Bada y la cantante Mapi Quintana.

La vocalista allerana confesaba, tras conocer la noticia de su muerte, que «a partir de agora, duldo muncho que pueda siguir col proyectu de música tradicional qu'entamé con él, porque va costame alcontrar a dalguién con el que m'entienda como con Elías a la hora de trabayar». Sus otros compañeros de escenario coincidían al señalar sus cualidades artísticas y el talento que aportaba en las bandas de las que formaba parte. Así para Ruma Barbero, de Felpeyu, el músico fallecido «siempre aportaba nos temes el puntu xustu y el gustu precisu», mientras Ambás aseguraba que «la mio ilusión yera trabayar con él y con Pepín. Y Elías cuando yo-y traía una pieza tradicional, él convertíala n'oru». También ellos, como Quintana, se lamentaban de lo difícil que será tocar sin su compañero. Rubén Bada, tras reconocer su deuda como instrumentista de bouzuki con García y expresar su dolor personal, rememoraba la calidad humana del músico y su vitalismo: «Era muy intelixente y una de les persones con más gracia que conocí, con un sentíu del humor mui ácidu y asturianu. Vivía la vida como quería, al so aire. Neso tamién yera un exemplu».

Además de sus compañeros musicales fueron muchas las personas que ayer expresaron su costernación en las redes sociales, entre ellas el presidente del Principado Adrián Barbón, la diputada en el Congreso Sofía Castañón, los escritores Miguel Rojo y Xuan Bello o Inaciu Galán, de Iniciativa pol Asturianu quien destacaba «el so compromisu llingüísticu y tol llabor que fizo pola cultura asturiana».

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