Música en directo… desde el sofá

Portada de la plataforma 'Feel the live'./
Portada de la plataforma 'Feel the live'.

La plataforma 'Feel The Live' apuesta por "revolucionar la música en directo" con entradas a dos euros para ver conciertos vía online y con acceso a contenidos exclusivos

ROSARIO GONZÁLEZMadrid

En el contexto de transición que vive desde hace años el tradicional modelo de la industria discográfica, el streaming se ha convertido en una valiosa herramienta para amplificar el alcance de las propuestas musicales y llegar al mayor número de personas. Una nueva vía que ha sabido aprovechar la plataforma española 'Feel The Live', una iniciativa pionera para el visionado de conciertos en directo y vía online que, según destacan sus creadores, nace para "revolucionar la manera en la que concebimos la música en directo".

Para su puesta de largo, la plataforma ha elegido el concierto con el que David Bisbal pondrá el cierre a la gira 'Tu y yo' en el Barclaycard Center (el rebautizado Palacio de los Deportes de Madrid) este domingo 14 de diciembre.

El planteamiento de 'Feel The Live' es recrear de manera online la experiencia de ir a un concierto en vivo. Para ello, ofrecen entradas virtuales -al precio de 1,99 euros-, que dan derecho a un código para ver el concierto en directo y a través de internet desde diferentes dispositivos como el teléfono, la tablet, el ordenador o la televisión.

La entrada da acceso también a otros contenidos exclusivos como vídeos de backstage, ensayos o entrevistas y permitirá ir alternando entre las seis cámaras instaladas en el concierto para que el usuario eliga cómo quiere ver el directo.

Los desarrolladores de la plataforma destacan que su intención es "romper las barreras" que impiden a mucha gente acudir a ver a su grupo favorito, ya sea por el precio, la edad o el lugar de residencia. "A dos euros, las entradas se convierten en asequibles para mucha gente que no puede permitirse un ticket de 25-30 euros", señalan. Asimismo, la plataforma ha detectado un nicho entre los menores de edad por las restricciones de seguridad que les impiden entrar a algunos recintos, así como las personas que viven en ciudades pequeñas donde los conciertos no llegan.