Por amor al Boss y al rock

Manel Fuentes, al frente de su Spring's Team Band, anoche en el escenario de la playa de Poniente. :: JOAQUÍN PAÑEDA/
Manel Fuentes, al frente de su Spring's Team Band, anoche en el escenario de la playa de Poniente. :: JOAQUÍN PAÑEDA

Manel Fuentes y la Spring's Team Band congregaron a una multitud en Poniente en el concierto inaugural de la Semana Grande

A. FERNÁNDEZ

Lo suyo es una declaración de amor continua, constante, cantante y sonante. Manel Fuentes sale a escena, emula look y gestos de Bruce Springsteen, tira de garganta para imitar la voz y a gozar. A disfrutar, porque si el público, los de las primeras filas fans de Bruce hasta el paroxismo, ya se sabe el juego, ya sabe que lo suyo es compartir el amor a la música de un señor de Nueva Jersey y pasarlo en grande haciendo sus canciones. Desde el año 2001 lleva versionando al Boss por un sinfín de escenarios y el de ayer era inmenso y con vistas al mar, y era especial porque en Asturias el amor a Bruce es tan grande como el suyo. Tanto, que saltó al escenario tras su banda mostrando una camiseta del Sporting con el nombre y el número de su ídolo asturiano en la espalda.

Así que Manel salió a escena feliz y contento y dispuesto a darlo todo. «Hola Gijón», saludó antes de ponerse manos a la obra. Abrió fuego con 'Tenth avenue freeze-out' y empezó el largo festín en el que fueron sonando unas cuantas canciones míticas del músico, como 'Badlands', 'Hungry heart' y 'No surrender', e incluso alguna rareza. «¡Puxa Asturias!», gritó antes de atacar 'The ties that bind'. Hasta hizo una versión de 'You never can tell', de Chuch Berry, como en su día la hizo Springsteen y atestigua un vídeo que triunfa en las redes. Palabras más, palabras menos, ora la guitara colgada, ora las armónicas sonando, ora me arrimo al público para coger carteles con títulos y canciones y tocarlas, como el Jefe, ora bromeo con un músico, fueron encontrando acomodo en una noche en la que su banda demostró que no es la E Street pero sabe está a la altura de las circunstancias a base de oficio, solvencia y contundencia. Un excelente grupo de músicos profesionales, incluidos violín y saxo -como la E-, acompañaron una noche larga y divertida en la que el público se fue animando hasta estallar, una noche para recordar a Bruce con todo el amor al rock&roll de Manel Fuentes.