«Bordaría el reguetón»

Raphael posa risueño en la Casa de México. / BALLESTEROS / EFE
Raphael posa risueño en la Casa de México. / BALLESTEROS / EFE

El cantante y actor, que recogerá en México el Premio Platino de Honor de Cine, no descarta rodar el año próximo

MIGUEL LORENCI

Incombustible y encantado de haberse conocido. Con los años, a Raphael no se le agotan ni la energía ni la autoestima ni la ilusión. A punto de cumplir 76, el artista jienense derrocha optimismo, ganas, profesionalidad y simpatía. Un entusiasmo y una entrega que refuerza el Premio Platino de Honor del Cine Iberoamericano que el actor y cantante recogerá en la Riviera Maya el 12 de mayo.

De retirarse, ni hablar. «Soy un caso digno de estudio. Tengo el favor de cinco generaciones que llenan estadios para verme, de los doce a los 90 años y más. Nadie sabe cuál es el secreto; es así», dice muy ufano. Está especialmente satisfecho de contar con el favor de los jóvenes y de que aún le reclamen y jaleen en festivales indies. «Conecto bien con la juventud. Los hijos de mis hijos me llaman Pepel, nunca me dicen lo que debían decirme. Los amigos de mis hijos son mis amigos, de modo que algo verán. Estoy en el rollo», dice muy risueño.

Preguntar a Raphael cómo se lleva con Rafael Martos Sánchez (Linares, 1943), se torna una cuestión retórica. «Me llevo muy bien conmigo. Rafael es buen chico, tiene una familia maravillosa y siempre ha hecho lo que debía», precisa Raphael. «He hecho en la vida lo que he querido, no me arrepiento de nada y cada mañana tengo un nuevo deseo», aclara un «perfeccionista muy autocrítico». «Soy un privilegiado. He vivido haciendo siempre lo que me gusta y aquí estoy», se reafirma.

Con pocos desafíos por cumplir, no teme a ninguno. «Me lanzo a la piscina sin saber nadar, pero sin temor». ¿Seguro? ¿Se atrevería con el reguetón? «Quién sabe. No es un género del que presumir, pero si tuviera que hacerlo lo haría mejor que nadie. Lo bordaría», asegura muy seguro de sí el versátil cantante. En cuanto al cine, ni él ni el productor Enrique Cerezo quieren soltar prenda, pero parece que hay proyecto a la a vista. «Quiero hacer sitio para una película el año próximo. Si vuelvo al cine será con Cerezo», precisa

Con la perspectiva del triunfo y el tiempo, no cree que la industria de la música y entretenimiento hayan cambiado para bien en la era de los triunfitos y los 'talent show'. «Lo mío fue más difícil. Iba cada día de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo, de radio en radio. Debía ganar un concurso cada jornada», dice.