Al calor del baile con Gecko Turner

Gecko Turner, sentado al piano con una guitarra, acompañado por su banda en el escenario de Poniente. :: FOTOS: CAROLINA SANTOS/
Gecko Turner, sentado al piano con una guitarra, acompañado por su banda en el escenario de Poniente. :: FOTOS: CAROLINA SANTOS

El músico extremeño y su banda seducen al público con sus ritmos funk soul de raíces mestizas

P. A. MARÍN ESTRADA

El músico Gecko Turner y su banda llenaron ayer de exquisito calor con sus ritmos mestizos el escenario de Poniente en una noche que no invitaba precisamente a disfrutarla en manga corta, pero que tampoco era tan desapacible como para que la otras veces abarrotada explanada estuviese anoche a medio gas. Los temas del artista extremeño -en los que se mezclan con sabio virtuosismo sonidos afrocaribeños, funk, soul, pop electrónico y de baile-, consiguieron templar el ambiente del público, que según avanzaba el concierto fue sumándose a la fiesta hasta, podría decirse, salvar los muebles. La banda consiguió llevarlo 'in crescendo' a la altura de su estimulante candela y transformar la desabrigada explanada del Acuario en un confortable garito donde poder paladearlos nota a nota, sorpresa a sorpresa de las muchas que ofrecen el cantautor y sus Afrobeatnik All-Star.

Abrió el protagonista a las teclas acompañado solo por el percusionista y tras la presentación de la banda a los gijoneses, calentó motores con 'Subterranean homesick blues'. Seguiría con 'Little Sonny', un movido tema de su album 'The place by the thing with the cool name', de 2015, sumergiendo al respetable a ritmo de bossa nova en lo que podría ser una vieja canción. Pero no, es de Gecko Turner. A continuación sonaría 'The girl next door', un swing brasileiro que tendría su prolongación rítmica en el vaivén afrotropical de 'Ámame, mímame' y su realista estribillo: «No llego a fin de mes», que puso a bailar los pies de las primeras filas con la sección de viento soplando a toda vela. Y aún quedaba por delante tiempo para disfrutar de temas como 'Guapapasea', 'Did you ever wonder why?' y 'Limón en la cabeza', que suele incluir en todos sus repertorios.

Turner, es un prodigioso perro verde del panorama musical español y desde su primer álbum en solitario, el exitoso 'Guapapasea' (2003) ha venido demostrando que su trabajo no aspira a quedarse en los reducidos límites de la escena nacional. Ello tal vez le ha permitido crear con una mayor libertad y llegar a otros públicos despertando su interés por la misma calidad y originalidad de sus composiciones. Tras haber publicado otros cinco discos, el año pasado grababa 'Soniquete', un recopilatorio donde remezcla 13 temas y añade uno nuevo. Anoche en su concierto gijonés ofreció una buena muestra de esta retrospectiva, insertando otras canciones que no están ahí, pero sí en lo más sabroso de su carrera.

Con el pacense al frente, intercalando momentos a la guitarra y a los teclados, el baile y el intercambio de cálidas energías, estaba garantizado por el buen engrase de su banda: Miguel Zamora a la guitarra, Patrick Umoh en el bajo, Javier Mojave a las percusiones, Akin Onasanya en la batería y en los metales, Frank Santiuste a la trompeta y en el saxo alto, Pedro Hernández. Un lujo de grupo.