«Soy la colaboradora chiflada»

Rebeca. :: E. C./
Rebeca. :: E. C.

La cantante y televisiva Rebeca prepara viaje a Asturias para participar el sábado en Gijón Life, mientras asume que «en España no te reconocen a no ser que mueras»

PACHÉ MERAYO

Es simpática, tremendamente parlanchina y mucho más sensata de lo que parece su personaje televisivo. Rebeca (Barcelona, 1978), que el sábado actúa en el Gijón Life con el festival 'Love the 90's', sabe que a estas alturas de la película vende más por lo que hace que por lo que canta, aunque nadie ponga en duda que canta más y mejor que muchos top ten del mercado. Se asume excesiva tanto en el vestir, como en el peinar, como en el vivir, pero su imagen es la marca de su apuesta por disfrutar a tope y expresar con mayúsculas todas sus emociones. Y si es delante de una cámara, pues sea. Con esos mimbres se ha hecho un sillón en la televisión. Desde hace cinco años es colaboradora habitual de 'Cazamariposas' (Divinity), pero ella sigue luchando por la música. Viaja en taxi por su Barcelona natal cuando habla con EL COMERCIO. El taxista finge no reconocerla y ella se lo agradece. «Qué discreto ha sido, menos mal». Su exuberancia no pasa inadvertida y viaja siempre con ella, como aquel éxito de los noventa con el que vendió más de un millón de discos y fue doble platino.

-'Duro de pelar' sonará el sábado en Gijón. Le persigue, pero usted se deja.

-No vivo del pasado. Estoy establecida con todas las consecuencias en el presente, pero no puedo dar la espalda a una realidad y es que el 'Duro de pelar' sigue gustando. Fue un éxito sin precedentes y eso es una realidad. Pero 'Love the 90's' es mucho más que eso. Es un espectáculo de los que no se olvidan con una producción impresionante.

-Los 90, su década favorita y la de sus éxitos. ¿Cuánta nostalgia hay en ese espectáculo?

-Toda. Pero no para mí. Es para todos, por eso hacemos un viaje al pasado, que no se queda en la música. Volvemos a los cromos de hace 20 años, a las series de televisión de entonces, a la iconografía de aquellos años. Es una aventura magnífica, presentada por Fernandisco, que también es un mito, como la propia década para mí.

-¿Y ese viaje cómo se hace?

-A través de una producción audiovisual sin precedentes, que cuenta con una iluminación sorprendente y culmina con fuegos artificiales. Conmigo estará también Chimo Bayo, Ace of base y OBK, entre otros. 'Love the 90's' es todo un privilegio.

-¿Para todas las edades?

-Sí, para todos los públicos, los que reconocerán las canciones de entonces, para sus hijos, para sus padres.

-¿Por cierto, es verdad que su madre es prima de Benicio del Toro?

-Por supuesto. Mi madre es Franciska del Toro y es Colombiana, como él.

-¿Tienen relación familiar?

-Qué va. Ya quisiera. Le vi solo una vez de niña y otra en la que le di mi teléfono, mis discos. Pero nada volví a saber de él. Me hubiera gustado, pero...

-Y hablando de asuntos familiares. ¿Qué es eso de que su padre es Jesús Hermida?

-Bueno eso es algo que ha contado mi madre, yo realmente me quiero mantener al margen. Pero si he de decir algo diré que mi madre no miente nunca. Ellos tuvieron una relación, yo siempre creí que de amistad. Hay cartas en casa, fotos con él. Mi madre vivió en Nueva York cuando él era corresponsal. De hecho, Hermida fue quien le dio su primera oportunidad como cantante. Pero no es algo de lo que yo quiera hablar.

-Hablemos entonces de su carrera. 20 años ya sobre el escenario.

-Sí, mucho tiempo. Lo he celebrado no solo con esta gira de amor por los 90, sino también con un disco 'Fiesta sobre mi corona', en el que hemos grabado 20 canciones, las mejores de este tiempo y todas remasterizadas y arregladas de nuevo.

-¿Se siente valorada?

-En España no te reconocen a no ser que te mueras. Mira a Marta Sánchez, la mejor voz del país y viviendo fuera, en Miami. Es tremendo, pero es así y yo no pierdo un minuto en quejarme. Tengo mis pequeños sueños, pero soy feliz mirando hacia delante.

-Y entre esos sueños?

-Pues, por ejemplo, lograr reunir en un escenario, como hacen en América, a las grandes voces femeninas del país. Sería magnífico. Me muero por cantar con Marta Sánchez, por ejemplo.

-La televisión es otro de sus frentes abiertos. ¿Cómo es la Rebeca televisiva?

-Está como una cabra. Soy la colaboradora chiflada de las mariposas. Lo tengo clarísimo. Si alguien tiene que alegrarse a tope o enfadarse a tope o sentir a tope, ahí estoy yo. Saben que cuentan conmigo para esa locura y ahí estoy. Y parece que gusta, porque empecé como colaboradora ocasional y ya me siento de la familia. Además he grabado dos veces ya la banda sonora del programa.

-Es un personaje?

-En cierto modo es comedia, pero yo soy así, que conste. Lo vivo todo al cien por cien. No escondo nunca ningún sentimiento. Me encanta el humor y creo que tengo una vertiente cómica bastante acusada.

-Se ha convertido en un icono gay ¿sabe por qué?

-No lo sé, pero sí sé que me encanta. Es más, desde que eso es una realidad, mis portadas de disco, mis apariciones, mi 'brilli brilli' hace un guiño al colectivo gay. No sé qué puede ser. Mi físico algo exuberante, lo que me gusta la purpurina...

-Usted es catalana ¿que opina de lo que está pasando?

-Soy catalana y española y creo en el diálogo, pero sobre todo creo que nadie debe obligar a una solución rupturista que la mayoría no quiere.

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