«Descubrí el mar a los seis años»

«Descubrí el mar a los seis años»

«Al tocar la gaita en el Urriellu rodeado de amigos se creó una energía especial que parecía venir del cielo» El músico es más de monte que de playa: «Siento la llamada de los pastores»

P. A. MARÍN ESTRADAOVIEDO.

Xuacu Amieva vive el verano con un pie en Tenebréu (Santo Adriano), donde tiene una casina, y el otro en la carretera echando a rodar 'Carombu', su nuevo disco con el grupo Dobra, que forma con su hija Paula Amieva, Laura Fonseca y José Martínez. Lo define como «muy cercano a la tierra» y el lugar que le da título: «una mayada por onde naz el ríu Dobra, un sitiu máxicu». Cercanía a la tierra y magia, dos constantes en la música del maestro gaitero de El Mazucu.

-El agua es una referencia en sus discos. Ahora que el tiempo invita a ello: ¿La tradición es una buena fuente donde refrescarse?

-Sí, para un músico es un buen agarre para partir de esa cultura hacia otros sonidos, tener siempre un lugar donde volver y también en lo vital. Ahora que la gente anda por el mundo, es bueno tener un referente para no estar perdido.

-En el disco vuelve a cantar 'El Pastor'. Usted que siempre anduvo a su aire ¿se identifica con él?

-Mucho. Mi madre fue pastora, andaba con les cabres entre les peñes y cantando. Era una vida sin lujos pero enriquecedora. Cuando canto estos temas pongo el alma en ellos porque siento esa llamada.

-Porque usted es más de monte que de playa...

-Sí, pero me gusta el mar, aunque no lo descubrí hasta los seis años. Es también el agua de donde salió la vida. Siempre que puedo voy a una playina donde hay poca xente. No digo el nombre por si acasu. Y al monte sigo yendo: hace unos días subí a la Peña Santa de Castilla.

-¿Llevó la gaita como cuando fue al Urriellu?

-No, igual para la próxima. Aquella subida al Urriellu fue inolvidable: estar allí tocando con los amigos...Se creó una energía muy especial como si viniera del cielo.

-¿Aparte del Picu el sitio más singular donde haya tocado?

-En la Pirámide del Sol en México, subí y me puse con 'El Pericote' y 'Himnu d'Asturies', fue como una ofrenda a los dioses aztecas. Muy mágico también.

-¿El viaje musical que más le haya marcado?

-A Galway, Irlanda. Estuvimos una semana tocando, en jam session en los pubs. La gente lo vivía al máximo, los músicos de allí se unían a tocar temas asturianos y yo irlandeses. Volví con un subidón increíble.

-Hablando de Irlanda ¿A qué folixa llevaría a sus amigos los Chieftains?

-A cualquier espicha de un llagar o a la Noite de Porcía a tomar sidra y comer unes sardines. Lo pasaríamos todos muy bien.

-¿A qué verano le gustaría volver?

-Disfruto mucho de la vida, pero de la infancia en El Mazucu prestaba estar debajo de un fresnu viendo pasar las nubes cuando andábamos a la yerba. Esos veranos sí que se extrañan.

-¿A quién le cantaría el 'Dame un besu'?

-A muyeres que admiro por su fuerza como Chavela Vargas, Mercedes Peón o a Anabel Santiago con la que ya lo cantamos juntos.

-¿Con qué se puede inflar el fuelle a Asturias?

-Nuestra cultura puede generar mucho despegue, como se vio en otros sitios que apuestan por lo suyo. La oficialidad también sería buena para cohesionarnos.