Pau Donés: «Vivir es urgente»

Pau Donés, en una imagen reciente.
/MARIO GUZMÁN / EFE
Pau Donés, en una imagen reciente. / MARIO GUZMÁN / EFE

El líder de Jarabe de Palo celebrará el sábado en la Sala Albéniz veinte años de carrera. En enero lo dejará todo para disfrutar de Sara, su hija adolescente

AZAHARA VILLACORTA

Ha cambiado las cervezas por las infusiones, pero el cáncer de colon -o el 'cangrejo', como él lo llama- que los médicos le detectaron en 2015 y que, tras varias operaciones y un tiempo 'limpio', el año pasado volvió a enseñar los dientes no es el culpable de que Pau Donés (Huesca, 1966) haya decidido decir hasta luego a los escenarios «por tiempo indefinido». Será el próximo 1 de enero cuando el autor de 'La Flaca' parta rumbo hacia un lugar que aún está por decidir, alejado de los festivales y los bolos, para disfrutar de la adolescencia de su hija Sara. Tiene ganas de pasar tiempo con ella, arreglarse, ir al cine, comer con amigos, pasear por la montaña, hacer surf («soy un paquete, porque estoy empezando, pero me encanta», confiesa) y tocar la guitarra en el salón de casa los días de lluvia. Pero, antes, este oscense criado en Barcelona se ha enrolado en una despedida por todo lo alto que incluye un disco, un libro, ponerle música a una campaña solidaria y una gira que el sábado (21.30 horas) llevará a los Jarabe de Palo a la gijonesa Sala Albéniz.

-La primera es casi obligatoria: ¿cómo se encuentra?

-Muy bien. Celebramos veinte años y esta gira es muy chula y muy cañera. El año pasado estuvimos en el Teatro Jovellanos y fue un concierto de puta madre, pero esta vez llegaremos a Gijón con toda la matraca. Va a ser un concierto para pasarlo bien, para bailar, para cantar, para 'jarabear' a tope. La gente viene a estar con nosotros y a dejarse llevar y eso es muy guay.

«Si un asturiano me dice que quiere ser independiente, le contestaría: 'Tío, te respeto'»

-Y eso, en medio de sus sesiones de 'quimio'. A una de las últimas fue con el bañador y la sonrisa puestos y, además, nos lo enseñó.

-Bueno, ahora quizá tengo un exceso de popularidad por esto del cáncer, que es algo con lo que no estoy muy cómodo. Lo que intento, sin simular nada, viviendo como vivo, es transmitir lo que me pasa. Y, si eso ayuda a alguien a estar un poquito mejor, estupendo.

-¿Qué les diría a quienes están pasando por lo mismo?

-Que sean felices y que la vida es una y ahora. Que vivir es urgente. Yo estoy en el mismo plan que tenía hace veinte años, que es vivir la vida, pasarlo bien y hacer las cosas que me gustan con libertad. El cáncer es algo que, por el miedo que provoca, puede paralizarte. Yo paso.

-Ha recurrido a la medicina alternativa, ahora tan cuestionada.

-Hay una cosa que está clara: la medicina tradicional sale de los principios activos de plantas. Eso es así. Decir que ese tipo de medicina no sirve para nada me parece un poco fuerte, pero yo combino las dos.

-¿Sus amigos siguen sin preguntarle por la enfermedad por temor a que les diga que se muere?

-No. Ahora ya saben que no me muero, pero, al principio, alguno se acojonó mucho. Yo también tuve mucho miedo y aún lo sigo teniendo a ratos, pero en general no: no vivo con temor. Me niego, porque no aporta nada a mi vida. Al contrario. Así que el miedo pa' fuera.

-Se marcha un rato a descansar y a recuperar el tiempo perdido.

-Sí, pero los músicos nunca nos retiramos. Seguiré haciendo música, porque las cosas como esa o como hacer el amor, que son instintivas, es imposible dejarlas. La música, para mí, es instinto. Tiene que ver con la emoción, no con la razón.

-¿Cuál es el plan?

-El 1 de enero paro. No tengo plan. Me perdí la infancia de mi hija, así que el plan es no perderme también su adolescencia. Antes me decía: «Papi, tú y yo no hemos tenido una relación de padre e hija». Y ahora, a veces, me dice: «¿Y qué haremos todo el día juntos? Vaya rollo, ¿no?». Pero le toca aguantarme.

-¿Y, con tanto por hacer, le queda tiempo para preocuparse por el problema catalán?

-Lo que está pasando en Cataluña es lo que está pasando en España y en el mundo en general, y es que los políticos, en vez de solucionar nuestros problemas, se han especializado en manipular a las masas para ser poderosos, que es lo que buscan. Ya no hay ideologías. Ellos quieren poder. Y en eso nos han metido: nos han cabreado a unos con otros. Tu imagínate a un asturiano que diga que quiere que Asturias sea independiente. Yo, como catalán, no le diría si me parece bien o mal. Le contestaría: «Tío, tú opina lo que quieras. Tus razones tendrás. Te respeto». Siempre que haya respeto, que la gente opine lo que le parezca. Ahora lo que pasa es que los políticos usan eso para jodernos porque tiene un rédito muy importante para ellos.

-¿Veremos una Cataluña independiente?

-Yo lo que necesito ver es un país sin cabrones como Rodrigo Rato, Bárcenas, Puyol y tantos y tantos políticos que, en vez de gestionar nuestros recursos y ayudarnos a ir mejor, lo que hacen es robarnos. Necesitamos desprendernos de esa basura. Para mí, de momento, esa la prioridad. La otra ya llegará.

 

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