Duncan, el ganador de Eurovisión que superó el acoso escolar

Netta, ganadora de la anterior edición, entrega el micrófono de cristal a Duncan Laurence.
/TVE
Netta, ganadora de la anterior edición, entrega el micrófono de cristal a Duncan Laurence. / TVE

El ganador encontró un refugio en la música: «Hace un año escribía canciones en mi habitación y ahora estoy aquí»

JUANFRAN MORENO

Al ganador de Eurovisión 2019 no le hizo falta la habitual parafernalia del festival para conquistar a Europa. El representante de Países Bajos, Duncan de Moor (Spijkenisse, Países Bajos, 25 años), más conocido por su nombre artístico, Duncan Laurence, se llevó en Tel Aviv el ansiado micrófono de cristal gracias a su balada romántica 'Arcade'. Lo consiguió con una propuesta escénica sencilla y oscura, interpretada con el piano en 'playback' -no se permite tocar instrumentos en directo- y con una lámpara de bombilla blanca como único elemento que iluminaba su rostro.

El tema vencedor de Eurovisión 2019 se inspira en la historia de la pérdida de un ser querido a edad temprana y la búsqueda del amor inalcanzable, según contó Duncan, quien también fue el encargado de componer la canción junto a Wouter Hardy y Joel Sjöö. El cantante era el favorito para alzarse con la victoria, aunque su triunfo fue sufrido, puesto que el jurado profesional concedió la máxima puntuación al candidato de Suiza. Gracias al televoto, Holanda se proclamó campeona de la 64 edición del certamen musical con 492 puntos.

Duncan se mostró emocionado en la rueda de prensa posterior a la final del concurso. El neerlandés recordaba su situación profesional antes de llegar a Eurovisión. «Hace un año, era un compositor normal escribiendo canciones en mi habitación y ahora estoy aquí», confesó. Antes de ser elegido representante de su país, vivió en Londres y Estocolmo componiendo para otros artistas. Uno de sus mayores éxitos en esta tarea fue el tema 'Closer' para la banda asiática TVXQ.

Desde niño mostró su pasión por la música. En diversas entrevistas contó que sufrió acoso escolar durante su etapa en el colegio y el instituto. «La música fue un refugio, un lugar donde estaba seguro y podía expresar libremente mis emociones», afirmó. Con dieciséis años ganó su primer concurso de talentos y se apuntó a la 'Rock Academy' de la ciudad neerlandesa de Tilburg, una de las escuelas de música con mayor prestigio del país.

En 2014, se presentó a la versión holandesa de 'La Voz'. Su interpretación de la canción 'Sing' de Ed Sheeran le catapultó a la fama y le aseguró un puesto en la semifinal del programa. Formó parte del equipo de la cantante Ilse DeLange, que ya representó a Países Bajos en Eurovisión 2014, y se ganó su amistad. Precisamente, la intérprete actuó como intermediaria con la televisión pública neerlandesa para que Duncan fuese elegido a dedo como candidato del país en el festival.

La candidatura del ganador de Eurovisión no ha estado exenta de controversia. A finales de abril, se descubrió que 'Arcade' estaba disponible en YouTube desde 2017, algo que en principio no está permitido por las normas de la Unión Europea de Radiodifusión (UER). Sin embargo, se consideró que no afectaba al resto de representantes porque el vídeo apenas superaba las 500 visualizaciones y no se grabó para su comercialización.

Banderas de Palestina

Pese al traspiés de España en Eurovisión 2019 -nuestro candidato Miki Núñez y 'La Venda' quedaron en el puesto 22 con 60 puntos-, el festival fue seguido con gran interés en nuestro país. La retransmisión de las actuaciones reunió a 5.449.000 espectadores y un 36,7% de cuota de pantalla. Así, la actuación del representante español rozó el 41% de 'share', con 6,9 millones de seguidores. En el momento de las votaciones, la audiencia se disparó al 44,6%, con 6.148.000 personas. No obstante, La 1 de TVE perdió seguimiento respecto al año anterior con Amaia y Alfred. En aquella ocasión, la cadena estatal alcanzó un gran 43,5% de cuota y superó los 7,1 millones de televidentes.

Por su parte, Miki mostró su satisfacción con su actuación en el concurso musical. «Queríamos un 'top 10', pero por alguna razón no ha podido ser. Tenemos un 'top 22', que no está mal », aseguró.

Pero la verdadera estrella del show fue Madonna, que, a pesar de desafinar ostensiblemente, percibió más de un millón de dólares por su actuación.

La ambición rubia, con un parche en el ojo y vestuario de Gaultier, entonó 'Like a prayer' y su nuevo single, 'Future', junto al rapero Quavo. Y todo, con una coreografía espectacular y mística en la que dos de sus bailarines mostraron en la espalda banderas de Palestina e Israel. También Islandia se apuntó a la reivindicación.