Folixa del siglo XXI

Rodrigo Cuevas, durante su concierto en la plaza Mayor. / PALOMA UCHA

Rodrigo Cuevas llena la plaza Mayor de Gijón con su música y su espectáculo para abrir la séptima edición del festival Arcu Atlánticu

GLORIA MARTÍNEZ

Una de las claves del éxito es reinventarse y adecuarse a cada momento. Ese fue uno de los lemas que hizo que Rodrigo Cuevas (Oviedo, 1985) transformase la imagen del folclore tradicional para adaptarlo a nuestros días. La plaza Mayor de Gijón vivió ayer un espectáculo inolvidable para muchos. Miles de personas disfrutaron de una «revisión del folk bien humorada» donde las risas estuvieron aseguradas en un espectáculo que formaba parte de la gira 'El mundo por montera', que ya comenzó su andadura el pasado año.

Mucho público y algo de calor recibieron al cantante en la plaza, quien subió al escenario abriéndose paso entre los asistentes para hacer las primeras bromas de una noche cargada de risas y buen humor. «Hay dos formas de vivir la vida: pasarla o vivirla bien y darlo todo en este concierto», sentenció para arrancar con su versión de 'El señorito' de Isabel Pantoja. Las anécdotas se sucedían en el escenario entre canción y canción, cada vez con el público más entregado, cada vez Rodrigo Cuevas con menos ropa, saltando de temas tradicionales de Sanabria a otros en los que se daban cita la danza del vientre con ritmos más actuales.

Mensajes a favor de volver a trabajar las fincas como introducción a 'El huertiquín', cantada a dúo con La Celerina, «que si no cuando muramos van para el Principado», cuentos tradicionales, música y mucha diversión fueron las notas dominantes de este concierto pensado para el disfrute.

Y es que el ovetense hace una traslación a lo contemporáneo de un patrimonio como es el de la música folclórica. «Somos colmenas gracias a la música tradicional» recalcaba el artista en su web. 'Prince of Verdiciu', que salió en 2016, es el último de sus álbumes y sus cuatro canciones fueron las más disfrutadas por el público: 'Verdiciu', 'Xilguerín Parleru', 'El Toro Barroso' y '¡Viva Grecia!' son alegorías en asturiano de la festividad tradicional y popular de diferentes lugares. Este álbum cuenta con las colaboraciones de Celerina Sound System y de Rubén Bada que le acompañan en muchas actuaciones. Cuevas comenzó su andadura en el panorama musical cuando era muy pequeño, y actualmente tiene un grado medio de piano, estudios de tuba por el Conservatorio de Oviedo, y tres años de Sonología en Barcelona. Es cantante, compositor, acordeonista y percusionista, sin olvidar su humor en cada actuación, clave que hace que el público disfrute de sus espectáculos y se conviertan en algo inolvidable. Justo lo que ocurrió ayer, donde con su particular atuendo cantó algunos de sus éxitos.

Rodrigo Cuevas dio el pistoletazo de salida al festival Arcu Atlánticu con un espectáculo que es la perfecta antesala a la Semana Grande de Gijón. El artista ovetense mostró sobre el escenario un mundo tradicional, rural y excéntrico, pero también urbano, crítico y tecnológico. Lo que viene a ser la folixa del siglo XXI.

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