«La frontera de Unquera para mí no existe»

Nando Agüeros, ayer, en Oviedo. /  HUGO ÁLVAREZ
Nando Agüeros, ayer, en Oviedo. / HUGO ÁLVAREZ

Nando Agüeros Cantante«Si no saben qué hacer con Cataluña, que llamen a Revilla», bromea el autor de 'La Santina' y 'Viento del Norte', que el 7 de enero ofrece un concierto en La Felguera

A. VILLACORTA OVIEDO.

Nando Agüeros (1976) mira de reojo hacia la tele. Hablan del 'procès' y bromea: «Si no saben qué hacer con Cataluña, que llamen a Revilla». Y es que el presidente cántabro y este hombre que toda la vida ha cantado y que se arranca cuando uno menos se lo espera comparten campechanía y buen humor. También humildad, porque, en la carrera de Nando, no fue hasta hace tres años cuando «todo se disparó» por culpa de dos canciones que hoy se han convertido en grandes hits, 'Viento del Norte' y 'La Santina', que lo mismo se cantan en fiestas de prao que en chigres o en bodas. Dos temas que compuso inspirado por Asturias, porque, aunque nació en Torrelavega, su infancia transcurrió «en un pueblo de montaña en el valle de Lamasón, que limita con esta tierra» en la que está como en casa. Pero este referente de la canción cantábrica también se siente del mundo y, en su último disco, 'Todo gira', el ex del grupo Tanea explora géneros como el vals, el pop o el tango. Un trabajo que el próximo 7 de enero presentará en el nuevo teatro de La Felguera.

-Aproveche para vender su recital.

-Va a ser un conciertazo, porque me van a acompañar siete músicos, habrá un sonido espectacular y voy a hacer un repaso por las canciones más representativas de toda mi discografía, en el que no van a faltar los temas emblemáticos. Y me van a acompañar también Marisa Valle Roso y Pipo Prendes. Casi nada. Se va a petar y ver el teatro lleno para mí sería un regalo de Reyes fantástico.

-¿Qué tiene Asturias que no tenga Cantabria y a la inversa?

-Nada. No tenéis a Revilla, eso es verdad, pero a algún otro tendréis (Ríe). Nuestro carácter es muy similar. Incluso me atrevería a decir que en todo el Norte. En el valle en el que me crié, las tradiciones, la cultura, las costumbres e incluso el dialecto tienen más que ver con Asturias que con cualquier otro lugar.

-¿Tiene el corazón 'partío'?

-Totalmente. Asturias es una tierra querida. La frontera de Unquera no existe para mí. Y, además, me siento también muy querido aquí.

-¿Ha conseguido vivir de esto?

-Sí. Le dedico todas las horas del mundo y más y he cantado encima de un carro en un pueblo perdido y en una cuadra con las vacas, pero tengo la suerte de ser un privilegiado. No es ningún sacrificio levantarme por la mañana, porque es como un hobby. Mi trabajo es un lujo. Me lo paso pipa.

-¿Qué le dice de todo esto María, su abuela de 101 años?

-Está como loca. Y me dice: «Ten cuidado con las periodistas, que tienen mucho peligro» (Risas). Le dediqué una canción en la que trato de describir lo que ha sido su vida en un pueblo a 600 metros de altitud en el que no había carretera, viuda... Una vida difícil, como la de muchas madres y abuelas en Asturias.

-¿Tan devoto es de la Santina que hasta le ha dedicado un tema?

-No, yo no soy creyente, pero lo respeto. Es una historia que narra ese sentimiento de las madres y las abuelas hacia la Santina. Yo recuerdo que, en mi pueblo, las señoras los domingos o los días festivos iban a Covadonga a visitarla a ella, no a la patrona de Cantabria: la Bien Aparecida.

-Volviendo a Revilla, su presidente aseguró en el programa de Bertín Osborne que 'Viento del Norte' debería ser el himno de Cantabria. ¿Qué pasa con el que tienen?

-Que es un himno que no ha calado en el pueblo porque no es muy cantable. Es monótono. Entonces, a Revilla no le gusta mucho porque, cuando va a los actos, ve que no lo canta nadie. Y, sin embargo, ve que 'Viento del Norte' la canta todo el mundo y cree que puede ser un buen himno para Cantabria. Lo ha dicho en las televisiones, pero de momento no hay una propuesta oficial.

-¿Le gustaría?

-Todavía no se ha planteado en el Parlamento, pero sí que ha habido cierta polémica. Incluso, en 'El Diario Montañés', el periódico de más tirada en Cantabria, se hizo una encuesta y la mayoría votó a favor. Para mí sería un orgullo, pero es una labor de los políticos. Mi trabajo es hacer canciones y creo que mi objetivo está sobradamente cumplido porque esta llega, cala, se canta, gusta y se disfruta. Yo ya cumplí (Risas).

-Ya hay incluso un perfume llamado 'Viento del Norte'.

-Y ahora van a hacer otro que se va a llamar 'Perfume de Covadonga'.

-¿Se lleva una comisión?

-No. Me pagan en frascos (Ríe).

-Ha sido Alubiero Mayor, Carrocista de Honor, Campanu de Oro...

-Y acabo de ser padrino de la feria de perros abandonados de Torrelavega. Y el primer culín de sidra de Villaviciosa lo eché yo. Soy muy malo para decir que no y eso da muchos problemas (Se ríe). Alguna vez hay que decirlo, pero muy pocas. Me gusta colaborar en aquello para lo que me llaman. Solo en diciembre estaré como en diez conciertos benéficos.

-Deme una primicia.

-En 2018 sacaré un disco con una canción sobre la Asturias dinamitera que estoy deseando que escuchéis.

-¿Dedicada a la mina?

-No. A los que les gusta la sidra (Ríe).