Camela: «Nosotros somos los más indies de todos»

Dioni Martín y Ángeles Muñoz actuarán en Gijón el 3 de julio en el festival Metrópoli. / E. C.
Dioni Martín y Ángeles Muñoz actuarán en Gijón el 3 de julio en el festival Metrópoli. / E. C.

Celebran veinticinco años de carrera, actúan en festivales... Camela está más de moda que nunca y será uno de los platos fuertes de Metrópoli

AZAHARA VILLACORTAGIJÓN.

En la puesta de largo de Victoria de Marichalar y Borbón sonó 'Cuando zarpa el amor' en la versión de Juan Magán y sus 150 invitados enloquecieron. Es la prueba irrefutable de que, después de veinticinco años de carrera, que acaban de celebrar con un disco que incluye colaboraciones con lo más granado del panorama musical (de Alaska a Bisbal pasando por el líder de Taburete o el propio Magán), Camela está de moda. Porque, de repente, el dúo formado por Dioni Martín y Ángeles Muñoz (tras la salida del grupo de Miguel Ángel Cabrera) ha dejado de ser para muchos un placer culpable y tienen a sus pies a todo un país: desde a festivales de modernos como el Sonorama hasta al popular Monago, que los sacó a relucir en plena campaña electoral. Es el triunfo definitivo de un grupo demasiadas veces denostado por la crítica que empezó vendiendo cintas en mercadillos y gasolineras y que ha despachado más de siete millones de álbumes. Son los creadores de la techno-rumba, ese género a medio camino entre Los Chichos, Pimpinela, Mecano y OBK, que volverán a petarlo el próximo 3 de julio (23 horas) en el escenario principal de Metrópoli. Y, según cuenta Ángeles (Madrid, 1974), con el buen rollo de siempre, a ellos no les sorprende.

-Tengo entendido que son de los pocos grupos que piden a su mánager que no cierre más fechas porque no dan abasto.

-Eso lo dice Dioni. Yo no. Es que es muy flojo (Risas). La verdad es que tenemos un montón de conciertos y estamos muy contentos.

-Son cuñados, porque él está casado con su hermana. ¿Ejercen?

-Nos llevamos bien, pero tenemos también nuestras discrepancias porque somos muy diferentes. Él es un bala perdida. Vaya donde vaya, se le tiene que ver. Yo soy más discreta, pero igual de divertida. Y, al final, llegamos a acuerdos. Una vez para ti y otra para mí, y así (Risas).

-¿Alucinan con que ahora todo el mundo sea 'camelero'?

-Es la moda, ¿verdad? Pero lo cierto es que siempre hemos tenido muchísimos seguidores, así que no nos sorprende que gustemos.

-Incluso se los rifan los festivales indies.

-¡Sí nosotros somos los más indies de todos! Imagínate que, cuando empezábamos, lo hacíamos todo nosotros. Ni discográfica ni nada.

-Llegarán a Gijón después de que una afonía la obligase a aplazar su último concierto en Oviedo.

-Sí. Tuve faringitis, pero sigo un tratamiento y estoy a tope. La verdad es que estamos deseando llegar a Gijón, que es una ciudad que siempre nos ha acogido con muchísimo cariño. Va a ser un día muy feliz, porque nuestros conciertos son muy divertidos y todo el mundo sale encantado. Se conocen los temas, lo cantan todo...

-En tantos años, les habrá pasado también de todo...

-¡Uf! De todo, pero siempre recuerdo una firma de discos en la que una señora nos dijo: «Con vuestras canciones, he hecho el amor más de quinientas veces». Nos quedamos mirándonos, nos entró la risa y pensamos: «Somos más eficaces que la Viagra y con menos efectos secundarios».

-Entre las cosas negativas, una alcaldesa que dijo que no les contrataba porque se le iban a llenar las fiestas de gitanos...

-¡Qué malo es el racismo! ¿Qué más da que vengan a vernos gitanos que indios que negros que chinos? Personas malas las hay españolas, francesas, inglesas, alemanas... Pero, si son buenas personas, yo voy a tratar a todo el mundo con el mismo cariño que a mi madre.

-A Rosalía la acusan de apropiación cultural. ¿Qué le parece?

-El estilo que nosotros creamos es un estilo propio. El de Rosalía, también. Y, me guste o no me guste, yo lo respeto todo. Faltar al respeto a alguien es no tener educación. Y, si no tienes educación, ya no eres persona. Para mí, es la base de todo.

-¿Y qué pensó cuando Monago confesó que le gustaba Camela?

-Pues que era un señor que tenía buen gusto... musical (Risas).

-Sé que no se mete en jardines políticos, pero ahora vuelve a haber una ola de intolerancia de la ultraderecha hacia el colectivo gay.

-Tenemos tantos fans gais que el orgullo es nuestro. Pero de política no hablamos. Preferimos hablar del amor, mucho más interesante.

-Tanto cantarle, ¿a usted cómo la ha tratado?

-No me puedo quejar. Hombre, en la vida todos sufrimos por amor y todos hemos aprendido algo, pero, hoy por hoy, soy muy feliz.

-Los que no les trataron tan bien fueron los críticos y los encargados de otorgar premios musicales. ¿Les guardan rencor?

-¿Cómo les vamos a guardar rencor? Hace tantos años de aquello que igual la gente que entonces daba los premios ya no está. Aparte, siempre hemos tenido el mejor premio: nuestra gente, nuestro público, nuestros seguidores. No existe ningún Grammy que te pueda llenar tanto, así que no nos ha dolido. Nuestros fans nos subieron a hombros y nos ayudaron a cruzar todos los charcos. Eso ha sido así.

-¿Echa algo de menos de cuando no era famosa?

-Sí. Pues que hacía mis planes de vacaciones (Risas). Decía: «Me voy el mes de agosto». Ahora puede ser una semana en octubre, otra en diciembre, otra en febrero... Pero merece la pena, porque poder hacer lo que nos gusta es un regalo de la vida.

-Se vale soñar. Puede hacer un dúo con quien quiera. Elija.

-Con Jennifer López. ¡Me encanta! La admiro muchísimo.

-¿Y dentro de otros veinticinco años dónde se ven?

-Ojalá sigamos aquí, porque hacemos algo muy bonito. Hacemos feliz a la gente y la gente nos hace felices a nosotros. ¿Qué lugar más bonito que ese para estar?