«La música, cuando acompaña al cine, muestra lo que la pantalla no enseña»

«La música, cuando acompaña al cine, muestra lo que la pantalla no enseña»
El pianista Jordi Sabatés. / HUGO ÁLVAREZ

El artista catalán presenta en el festival SACO su proyecto sonoro para la película 'El moderno Sherlock Holmes', de Keaton Jordi Sabatés Pianista y compositor

KAY LEVIN GIJÓN.

El Teatro Campoamor será testigo esta tarde, a las 20.30 horas, de la presentación en Asturias de 'Keatoniana', un espectáculo musical creado por el compositor Jordi Sabatés (Barcelona, 1948). El proyecto, explica el catalán, establece «un diálogo» con la película 'El moderno Sherlock Holmes', dirigida en 1924 por Buster Keaton y caracterizada por ser pionera en el uso del metalenguaje en el séptimo arte. Al piano, acompañado por el grupo de baile Camut Band, Sabatés se funde con la percusión africana para conseguir «ese tránsito entre la pantalla y la realidad».

-¿Qué aporta esta mezcla de disciplinas artísticas al visionado, tratándose además de una película muda?

-Este trabajo establece fundamentalmente una ilustración musical del filme, sin necesidad de seguir las imágenes, para explicar lo que Keaton quiere decir en cada tramo de la historia. Es una técnica de contrapunto audiovisual, que resulta óptima en contraste con el cine mudo, por la que se pone el acento en otra categoría artística, como la música, el baile y la percusión, para mostrar lo que la pantalla no enseña. Con este proyecto musical se establece un diálogo con las imágenes que ve el espectador y permite potenciar la búsqueda de una realidad superior. La música hace de catalizador en este caso, y a su vez enfatiza lo que está diciendo Buster Keaton.

-¿Qué le llevó a elegir esta película? ¿Es más complicado realizar la banda sonora para el cine mudo?

-La elegí porque me produce una fascinación única. Keaton es uno de mis favoritos, admiro toda su filmografía porque tiene un importante componente surrealista, se mete en la piel del personaje, incluye poesía y sueños, y siempre admite la fatalidad del destino, con una estética kafkiana. Con el cine mudo es más difícil llevar a cabo la música, porque si no se hace bien la película puede llevarte por delante.

-¿Qué fue lo más difícil del proceso?

-Una de las más complicadas de explicar musicalmente es la secuencia del paso del mundo de la vigilia al sueño, que en la pantalla se consigue a través de una sucesión de elipsis en situaciones incoherentes. Estas escenas explican por qué 'El moderno Sherlock Holmes' fue pionera en cuanto a incluir el cine dentro del cine y hacer ese tránsito entre pantalla y realidad, entre ficción y realidad. Transmite un juego con el mundo onírico que para el compositor es una joya, porque aporta una sensación de vértigo, de meterse en un mundo nuevo, que se eleva a otra categoría musicalmente. Por eso es una película de culto dentro del surrealismo.

-Hizo algo similar con 'El señor de los anillos' de Tolkien. ¿Qué explica la música en estos campos?

-Casi todas las artes tienden hacia la naturaleza de la música, porque en el fondo se identifican con ella. Es la más abstracta de las artes y la forma en la que expresa algo es casi más importante que lo que dice en sí misma, porque consigue transportar al oyente a su inconsciente. La música es especialmente eficaz por su poder de evocación, regala sensaciones que no se pueden experimentar de otras formas.