«La música ha cambiado, no sé si habrá más discos»

El cantante de La Pegatina, llevado en volandas por el grupo. / E. C.
El cantante de La Pegatina, llevado en volandas por el grupo. / E. C.

El líder del grupo catalán La Pegatina repasa su carrera antes de llegar al festival Metrópoli de Gijón con su último trabajo, 'Ahora o nunca'

KAY LEVINGIJÓN.

Desde hace tiempo, escuchar La Pegatina es sinónimo de ritmo fiestero, de una música divertida y bailable que difumina las fronteras entre el ska, la rumba, el merengue o el punk flamenco. El grupo catalán se ha hecho un nombre por su versatilidad y buen rollo, que les ha llevado a tocar con artistas como Macaco, Amaral o Rozalén, que colaboran en su último trabajo. 'Ahora o nunca' es el título de este disco que traerán a Gijón el 30 de junio, en el festival Metrópoli.

-Su disco más reciente es a la vez en el que más han innovado para producirlo, ¿cómo lo valora?

-El disco lo sacamos hace un año y llevamos mucho rodaje con él, sabemos qué canciones funcionan más. El cambio respecto a otros discos es que en este estrenamos nuevo productor, el argentino Rafa Arcaute, que es también el de Calle 13, Andrés Calamaro y otros latinoamericanos. Nos apetecía trabajar como se hace al otro lado del Atlántico y eso hicimos: fuimos a jugar al estudio, y ahora vemos cómo esas canciones van creciendo. Hasta ahora estamos muy contentos.

-¿De dónde sale el título?

-Es nuestra forma de decir 'carpe diem', arriésgate ahora y no lo dejes para después. Vemos que, a nivel general, en la sociedad, estamos en el camino de cambiar muchas cosas para bien y es el momento de darlo todo para acabar con el machismo, concienciarnos sobre el plástico, volver una educación más sensible... Hay muchos campos abiertos en el tema de la concienciación personal, de cuidarse más. Es el momento de ir adelante y no para atrás.

-¿Ve esto reflejado en la política?

-No sabría decirlo. Los políticos siempre van por detrás de la gente, la sociedad tiene que hacer mucha presión, pero estaría muy bien que fuera al revés: el Gobierno debería prohibir los plásticos en los supermercados y aportar una solución.

-Tras tantos años de carrera, son una de las referencia del panorama español. Cuénteme su evolución.

-Ha sido brutal. Van a ser dieciséis años ya y no hemos parado de crecer, hemos mejorado aprendiendo cosas nuevas, y creo que eso se nota. También lo vemos en los conciertos. Asimismo, el hecho de viajar tanto permite ir aprendiendo de otras culturas, de otras formas de percibir y tocar la música en otros países, otros folclores, etcétera.

-¿Qué ha cambiado más desde 2003? Ahora que las redes sociales están en todo...

-Al principio no había ni GPS ni nada, íbamos a todos los sitios con el mapa en la mano. Eso se nota mucho y se nota además el cambio de la industria. Creo que estamos en el comienzo de un gran cambio en el negocio musical, no sé si el próximo año, por ejemplo, aún existirán los discos físicos. La relación con los fans ha cambiado mucho, antes solo los veías en el concierto, ahora estás en contacto continuo, pero somos los viejos los que tenemos que adaptarnos los nuevos tiempos.

-En este disco colaboran con varios artistas, ¿qué sabor de boca les han dejado estos músicos?

-En estudio el único con el que pudimos coincidir fue con Macaco, por problemas de agenda con los demás. Los Caligares lo hicieron desde Argentina, Will and The People desde Inglaterra, y tanto Rozalén como Amaral lo hicieron en sus propios estudios. Son artistas a los que conocemos desde hace tiempo, por eso surgió la idea, y en realidad no hacía falta reunirse porque ya hemos tocado juntos varias veces. De todas formas, fue algo especial el no estar presentes físicamente en la misma sala pero poder escucharles, tras recibir sus grabaciones, y poder expresarnos juntos como queríamos. La magia de esas colaboraciones es lo más grande que se puede experimentar en estudio, y todo fue muy fácil porque, como ya compartimos mucho tiempo con ellos, nos conocíamos bien. Hay muy buen rollo entre todos nosotros, mucha química. Este disco fue una forma de consolidar nuestra amistad, si es que puede decirse así.

-¿Hay alguna banda que tengan pendiente?

-Sí, con Estopa nos hubiera apetecido hacer algo y creo que aún estamos a tiempo. Obviamente hay muchos otros con los que nos gustaría tocar, pero parece que no vamos a llegar a poder hacerlo nunca. Por ejemplo, a mí me fliparía hacer una canción con Juan Luis Guerra, pero eso ya son palabras mayores.

-En sus conciertos se destaca el buen ambiente con el público, ¿qué les llama más la atención de esa química?

-Es muy gracioso porque creo que la percepción del público es que todos se irían de cañas con nosotros después del concierto, o de fiesta. Eso es lo que nos dicen a menudo. Para nosotros, ¡la fiesta la tenemos en el escenario! Esta será la segunda vez que actuemos en Gijón, porque la verdad es que hemos estado poquito por Asturias, y nos viene muy bien volver. El público asturiano es un público creciente, creo que muchos de ellos nos ha visto fuera del Principado y a lo mejor nunca en su tierra, y esa cercanía es muy especial para nosotros, es algo que nos gusta. Además, hay muchos amigos en el cartel del festival y quién sabe: pueden salir nuevas colaboraciones.