La música de Hollywood inunda la Laboral

El director Constantino Martínez Orts, al frente de la orquesta, durante su concierto en el Teatro de la Laboral. /  FOTOS: PALOMA UCHA
El director Constantino Martínez Orts, al frente de la orquesta, durante su concierto en el Teatro de la Laboral. / FOTOS: PALOMA UCHA

El conjunto ofreció un recital soberbio con las bandas sonoras de John Williams en un auditorio lleno hasta la bandera El concierto de la Film Symphony Orchestra enganchó al público en el recinto gijonés

KAY LEVIN GIJÓN.

Algunos espectadores casi creían sentir el aliento del Tyrannosaurus Rex detrás, como en 'Jurassic Park', mientras que otros sostenían que había un extraterrestre en la sala o juraban haber visto a un un par de jedis haciendo uso de sus llamativas destrezas. Pero el que manejaba la batuta como una espada láser en el Teatro de la Laboral, lleno anoche para este espectáculo, era Constantino Martínez Orts, el director de la Film Symphony Orchestra, que durante más de dos horas trajo a la memoria las escenas más memorables de películas como 'Star Wars', 'Indiana Jones y el arca perdida' y 'E.T.', entre otras. Un vibrante concierto en homenaje al genio John Williams, compositor de las bandas sonoras de decenas de producciones de Hollywood y reconocido con cinco premios Oscar y más de medio centenar de nominaciones al galardón. Escuchar en directo esas obras que traspasan el imaginario colectivo como parte inherente ya del séptimo arte se hace todavía más emocionante con la propuesta visual de la orquesta. Los músicos vestían de forma original, acorde al tema de fondo, siempre con buen humor, llenos de energía e iluminados a su vez por un juego de luces que consigue sumergir al público en la experiencia a cada segundo.

Y así, hasta más de una veintena de piezas de bandas sonoras originales, e incluso otras como la que creó el famoso compositor como himno de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984. Una exhibición multisensorial que evidencia la maestría de Williams y la capacidad de la música, como arte transfronterizo, para elevar, inquietar y conmover el espíritu humano. Un hilo universal reconocible a nivel global, que con solo unas pocas notas de estas melodías es capaz de trasladar a cualquier ser humano de este siglo a ese mundo ideal que es el cine. Lleno y aplausos.