La música, el único lenguaje universal

Delante, los profesores Thuan Do Minh y Ofelia Sala. Detrás, de izquierda a derecha, los alumnos Omar Castillo, Julio Godoy, Germán Rébora, Naid Cruz, Thomas Minaux y Laura Parker. :: HUGO ÁLVAREZ/
Delante, los profesores Thuan Do Minh y Ofelia Sala. Detrás, de izquierda a derecha, los alumnos Omar Castillo, Julio Godoy, Germán Rébora, Naid Cruz, Thomas Minaux y Laura Parker. :: HUGO ÁLVAREZ

Profesores y alumnos de todo el mundo, protagonistas de los cursos de verano de la Fundación Princesa

GLORIA MARTÍNEZ

S e dice que la música es el único lenguaje universal. Rompe la barrera del idioma, une culturas, expresa sentimientos, describe una época del tiempo, o trata un tema específico. Las canciones pueden marcar la banda sonora de un momento concreto de la vida o pueden gastarte la suela de los zapatos de cualquier viernes noche. Las melodías son un medio de expresión inherente a cualquier persona, pero hay ocasiones donde las partituras y las notas son protagonistas de su vida.

La Fundación Princesa de Asturias organiza un año más un curso de verano donde diferentes músicos imparten clases magistrales a distintos alumnos, dependiendo de la modalidad en la que estén especializados: cursos de instrumentos como los de cuerda, tecla o viento; o de Composición, Dirección y salud musical. Desde ayer, hasta el próximo domingo 29, pasarán por el Conservatorio Superior de Música de Oviedo numerosos músicos como Adam Kent, Daniel Fuster, Lara Lev, Ofelia Sala o Thuan Do Minh. Este último, lleva 52 años enamorado de su viola. Su vocación le ha permitido viajar por todo el mundo y ha ejercido como profesor en diversos cursos de perfeccionamiento e interpretación como el de la Fundación Princesa de Asturias, en el que participa por primera vez. «A mis alumnos les digo que lo más importante en la música es la constancia y el trabajo, porque el talento no es suficiente. Hay que saber estudiar», explicó Do Minh.

Por su parte, Ofelia Sala, profesora de canto durante este curso de verano, también añadió que «la disciplina tiene que estar unida con la pasión. Esa es la mejor combinación para conseguir todo lo que te propongas en el ámbito musical». Sala tiene títulos superiores de canto, piano, solfeo, y teoría de la música que le han permitido realizar conciertos y recitales por todo el mundo.

Los otros protagonistas de esta convocatoria son, por supuesto, los alumnos. Países como Perú, Argentina, México o Francia están representados a través de Naid Cruz, Germán Rébora, Omar Castillo o Thomas Minaux, respectivamente, quienes han afirmado que la cultura musical de sus países es escasa y tienen que viajar al extranjero para aumentar su formación. «Estar en este curso es una oportunidad increíble para aprender de profesionales del sector, y así enriquecer nuestro aprendizaje», afirmaba Omar Castillo, mexicano que ha cruzado el charco para hacerse un hueco en como pianista. «Los comienzos siempre son difíciles. Fallos, inseguridades, miedo. Hay que trabajar mucho y ser constante», detallaba Julio Godoy, sevillano que también llegó a Oviedo para aprender aún más sobre el piano. Tanto Godoy, como Laura Parker, avilesina que toca el violonchelo, recalcaban que «en España la música está muy infravalorada, pero el apoyo de los padres ha sido fundamental para decantarnos por una carrera musical».

Los alumnos matriculados en Instrumentos recibirán como mínimo cinco clases individuales y otras cinco colectivas, mientras que los alumnos de Canto, Dirección y Composición tendrán cursos integrales. Además, las aulas están abiertas a todo aquel que quiera asistir como oyente, con la condición de que no interfiera en la dinámica de la clase. A lo largo de los próximos nueve días, decenas de alumnos en sus distintas disciplinas musicales tendrán la oportunidad de compartir un espacio para luchar por un sueño común: vivir de la música.

 

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