El Nobel premia la literatura del corazón de Europa

El Nobel premia la literatura del corazón de Europa

La polaca Olga Tokarczuk y el austriaco Peter Handke ganan en una edición doble con sorpresa parcial

CÉSAR COCA

Los especialistas en escrutar los designios de la Academia sueca acertaron a medias. Todos daban por hecho que uno de los dos Nobel de Literatura que se anunció ayer iría a parar a una mujer y otro a un varón. Y así ha sido. Pese a que Anne Carson y Margaret Atwood parecían favoritas, los analistas más finos recordaban que pocas veces la Academia repite premio a la misma lengua, y de las cinco últimas ediciones el inglés era la de tres galardonados, lo que a priori las descartaba. Pleno también en eso.

Pero igualmente parecía probable que uno de los dos galardones distinguiera a una literatura africana o asiática, tantas veces ignoradas en Estocolmo. Avalaba esa previsión el hecho de que hace apenas unos días el académico Anders Olsson había lamentado la visión «eurocéntrica» de la Academia por lo que «estaban mirando en otras zonas del mundo». Quizá apuntaba hacia un futuro más o menos lejano, porque la polaca Olga Tokarczuk, de 57 años, y el austriaco Peter Handke, de 76, pasarán a la Historia de las Letras como los ganadores de los Nobel de 2018 y 2019, respectivamente. Literatura del corazón mismo de Europa.

Con su peculiar lenguaje críptico, la Academia ha destacado en la escritora polaca su «imaginación narrativa» y una «pasión enciclopédica» que se detecta en su obra; y en el austriaco, una narrativa muy «influyente» dotada de gran ingenio y que ha explorado la «periferia humana».

El Nobel de este año venía cargado de novedades mucho más allá de que se entregaran dos por la cancelación del año pasado. Por primera vez, la Academia ha contado con un grupo de cinco especialistas externos que han colaborado en la elección de los galardonados. Es un cambio de calado porque puede contribuir a ensanchar el ámbito de atención de los académicos, por más que este año no dé la impresión de haber sido así.

Cambios en la tradición

Hubo incluso modificaciones en cuestión de imagen en el momento del anuncio. Frente al caos de ediciones anteriores, con periodistas, fotógrafos y cámaras de televisión literalmente rodeando al secretario permanente de la Academia, los invitados al acto habían sido situados en varias filas de asientos a una distancia respetable de la puerta del despacho del secretario. En su primera aparición para hacer públicos los nombres de los galardonados, Mats Malm no mostró la sonrisa cómplice ni la cercanía de Peter Englund ni la adustez de Sara Denius, sus predecesores en el cargo. Un poco envarado, como si le abrumara el acto, leyó la nota ante un público que guardó un relativo silencio, lejos de los gritos de admiración, los aplausos o los signos de extrañeza de años anteriores.

En las apuestas hubo división. Olga Tokarczuk ocupaba un lugar alto sin llegar a estar nunca en cabeza a lo largo de los últimos días. Peter Handke estaba situado como en años anteriores: en un lugar discreto. No es probable que este año surjan suspicacias sobre posibles filtraciones, que fue una de las causas del escándalo que llevó a aplazar la concesión del premio en 2018.

Además, al premiar a Handke, la Academia se ha atrevido a distinguir a un autor cuyas opiniones sobre lo sucedido en la guerra en la antigua Yugoslavia -se le acusó de proserbio- le costaron numerosos boicots. De esa forma, ha dado un tinte político a un premio que en otras ocasiones ha eludido la polémica en ese campo. No hay más que recordar el caso de Borges, a quien según diversas fuentes condenó en el último momento, cuando era el elegido, una 'boutade' favorable a Pinochet. O el de Salman Rushdie, a quien la Academia no quiso apoyar de forma explícita durante la 'fatua' dictada contra él por el ayatolá Jomeini, lo que abrió una grave crisis en su seno, germen de la situación de crisis que explotó en 2018.

Los dos galardonados recibirán la medalla y el diploma del Nobel, así como un premio de nueve millones de coronas suecas (830.000 euros al cambio). A diferencia de las tres ocasiones anteriores en que hubo dos distinguidos en un año, esta vez no han de repartirse la suma puesto que se trata de dos premios distintos. El acto solemne de entrega de los galardones, presidido por el rey Carlos Gustavo, será el 10 de didiciembre en Estocolmo. Antes, dentro de la semana de festejos y actos diversos que están programados con motivo de la ceremonia, tendrá lugar la lectura de los discursos de recepción. Se trata de una conferencia cuya duración puede ser muy variable y que tiene lugar en la misma sala donde ayer se anunció el premio. Es posible que la de Olga Tokarczuk sea más bella o más profunda. Pero es seguro que la de Peter Handke suscitará más expectación. La polémica camina siempre a su lado.

Hay una curiosidad que acompaña al austriaco. Y es que una de sus obras puede leerse en llingua asturiana. Su novela 'La mujer zurda' está traducida directamente del alemán por la escritora allerana Consuelo Vega. 'La muyer manzorga' fue editada por Trabe en el año 1992 en asturiano.