«La oficialidad del asturiano por sí misma no vale de nada si después no se desarrolla»

«La oficialidad por sí misma no vale de nada si después no se desarrolla»
Carlos Pulgar, portavoz de la Xunta pola Defensa de la Llingua. / E. C.

El portavoz de la entidad organizadora de la manifestación del sábado apuesta por «un canal específico en asturiano en la televisión pública»

Miguel Rojo
MIGUEL ROJOGijón

Lleva más de 20 años en primera línea de la militancia asturianista y es uno de los portavoces de la Xunta pola Defensa de la Llingua Asturiana, una entidad con 700 socios que convoca para este sábado una manifestación por la oficialidad de la llingua asturiana. Carlos Pulgar (La Pola L.lena, 1975), es licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Oviedo, pero trabaja como técnico para una empresa pública.

-¿Por qué ahora una manifestación en vez de esperar, como cada año, a la del Día de les Lletres?

-Nosotros iniciamos la campaña para darle un impulso a la oficialidad de cara a 2018 hace ya tiempo. Veíamos que había un número de diputados y diputadas mucho más favorables a la oficialidad en la Junta y después vino todo rodado al sumarse la FSA a defender la oficialidad en su congreso. También como respuesta a las campañas del PP y otros grupos a la derecha del PP, que se tiraron a la piscina y llevan revolviendo muchos meses.

-¿Ven posible un acuerdo parlamentario para lograr la oficialidad?

-Se abre un momento de esperanza, después de 40 años de trabajo vemos que es posible que se logren unos derechos lingüísticos que los hablantes de asturiano nunca han tenido.

-Depende del resultado electoral, pero la aritmética en la Junta General podría ser favorable...

-No solo pensamos en la próxima legislatura, sino que ya en esta puede ser una realidad. La FSA tiene el problema de que hay una parte del Gobierno que está en contra, pero sus argumentos carecen de contenido. Son más bien dilatorios, disculpas para retrasarlo. Dicen que no lo llevaban en el programa, pero hay un montón de cuestiones que no llevaban que sí aprobaron y no pasó nada. Me parece bastante triste que esta generación de políticos socialistas se vaya a casa con la mancha de frenar un derecho lingüístico como bagaje.

-Hay encuestas que muestran que la simpatía por el asturiano crece y un 62% dice hablar asturiano, pero los hablantes reales, aparentemente, son menos que antes y todos mantienen que la llingua está en peligro. ¿Qué opina?

-Hay datos más allá del porcentaje de hablantes reales, como el de los que defienden que el asturiano tenga el mismo tratamiento que el resto de lenguas del estado, que supone el 80% de los encuestados. Aún así, es evidente que la lengua está en peligro. Hay una mayor conciencia y visibilización, pero ni en el sistema educativo ni en los medios públicos tienen presencia suficiente. Por eso reclamamos la oficialidad.

-Muchos de esos que simpatizan, ¿no pueden ver en la oficialidad una imposición?

-Con respecto a esos miedos, nosotros creemos que en Asturias tenemos que aplicar una oficialidad que se adapte a nuestra realidad sociolingüística. Una oficialidad que, recordamos, saldrá del Gobierno asturiano y del control del resto de grupos.

-¿Es la oficialidad la única vía para salvar la lengua asturiana?

-La oficialidad es una herramienta para intentar salvar la llingua antes de que desaparezca. Y puede que, aún así, no se consiga. El día siguiente de la oficialidad saldrá el sol o lloverá, lo que toque, pero habrá que seguir trabajando, porque la declaración no vale de nada si después no se desarrolla.

-La educación y los medios de comunicación públicos son las principales vías para ello. ¿Qué modelos proponen?

-Son dos pilares básicos junto al uso en la administración. En cuanto a los medios públicos, el modelo que más nos gusta es que haya una plataforma específica para cada lengua, con canal de televisión, radio y sitio digital. La diferencia presupuestaria no creo que sea mucha con el modelo de tener un solo canal al 50% en cada lengua. Así también se podría favorecer una producción propia en asturiano y generar desarrollo económico.

-¿Y en la educación?

-Si nuestro objetivo es el bilingüismo en una buena parte de la sociedad, creemos que los alumnos que acaben la ESO deberían tener un conocimiento suficiente para desenvolverse con el asturiano de forma oral y escrita, y recibir una acreditación por ello. Habrá que establecer después las medidas necesarias para conseguirlo, si es una asignatura o un grupo de asignaturas vehiculares. El modelo es flexible para nosotros, lo que nos interesa es la meta final.

-Otro de los argumentos en contra es el del coste.

-En el asunto de las cifras no entramos, es hacer castillos en el aire. A nosotros nos preocupa el reconocimiento de los derechos lingüísticos de los asturianos. Si están vulnerados, es obligatorio atenderlos, y eso sale gratis. De ahí en adelante, la consecución de esos derechos estará sometida a cuestión presupuestaria del Gobierno que resulte de las urnas. La oficialidad es gratis, pero los derechos que genera podrán suponer costes.

-¿Cuánto cuesta organizar la manifestación y cómo se financia?

-Tenemos unos 700 militantes con una cuota voluntaria que, habitualmente, es de 10 euros al mes. Entre cartelería, cuñas de radio, el montaje del escenario y otros gastos, serán unos 3.000 euros, que viene todo de los socios y del remanente de nuestras actividades, como el Concierto pola Oficialidá que hacemos anualmente, el chiringuito que teníamos en San Mateo, y cosas así. Pero el 90% viene de los socios y militantes.

-Pero sí reciben ayudas para hacer el concierto, por ejemplo.

-Nadie nos da ninguna subvención directa por existir, pero sí hay concejos, como el de Xixón, que a través de proyectos culturales concretos y justificados tienen una línea de ayudas a las que nos acogemos. Que yo sepa, solo el Ayuntamiento de Xixón da alguna ayuda en este sentido.

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