«Principado y Ayuntamiento deben implicarse más con Laboral»

Karin Ohlenschläger, al frente de la dirección artística de Laboral desde 2016. / DANIEL MORA
Karin Ohlenschläger, al frente de la dirección artística de Laboral desde 2016. / DANIEL MORA

«La Facultad de Bellas Artes tiene que servir para producir el arte del siglo XXI y que sus alumnos se internen en el ámbito laboral y artístico»

A. VILLACORTAGIJÓN.

A Karin Ohlenschläger (1959), directora de actividades de Laboral Centro de Arte y Creación Industrial desde 2016, alemana de Hannover, nadie puede negarle una determinación férrea ni más moral que el Alcoyano. Porque, después de más de tres años en el cargo y con muchos más sinsabores que certezas, entre fuegos cruzados y críticas que hablaron de la falta de proyecto y de voluntad política, con fuga de patronos y una sociedad que no termina de conectar del todo con las intersecciones entre arte y nuevas tecnologías, ella sigue, erre que erre, defendiendo el papel crucial que ha de jugar el equipamiento gijonés «en el futuro productivo de la región».

-Treinta visitantes al día durante este verano para unas instalaciones de casi 14.000 metros cuadrados no parecen muchos. ¿Cuál es su diagnóstico?

-Para mí lo más importante es que se conozca el potencial de un centro como Laboral Centro de Arte más allá de lo que es el marco meramente expositivo. Aquí se investiga, aquí se produce, aquí se ofrece una plataforma pública donde podemos dar visibilidad y ofrecer reflexión en torno a los grandes retos que conciernen a la sociedad digital y que tienen que ver con la condición humana, con los temas más cercanos a nuestras vidas en cuanto a la convivencia, a la identidad, a la economía, al medio ambiente, que son los grandes asuntos que estamos tratando aquí. Y eso no solamente desde el punto de vista expositivo, sino también de producción de patrimonio contemporáneo y de colaboración con los colegios e institutos de toda Asturias.

-Un informe alertó recientemente de que el centro carecía de las «condiciones mínimas» para albergar exposiciones, con «problemas de inundaciones, filtraciones y goteras». ¿Qué tiene que decir?

-Que ya se acometieron los arreglos oportunos en el tejado.

-Ha habido relevo en el Ayuntamiento y el Principado, sus dos principales patronos. ¿Qué les pide?

-Lo que pido es compromiso, que se impliquen, de manera que las instalaciones que tenemos aquí tengan mayor provecho y mayor participación por parte de los ciudadanos de Gijón, de Oviedo, Avilés o Mieres. Estamos en ello. De momento, están aterrizando. Han tenido muchos compromisos, los típicos del verano, pero ya estamos en contacto.

-Siguen acumulando una deuda de 1,8 millones que prevén saldar en 2025. ¿Le preocupa que lastre sus planes?

-No, porque hay un acuerdo por parte del Principado y el Ayuntamiento para asumir su corresponsabilidad y colaborar en la resolución de este tema. Es la devolución de un préstamo que tiene que ver con la inversión que se hizo en infraestructuras que se está amortizando. Lo doy por felizmente resuelto.

-Al margen de eso, ¿faltó implicación por parte de las anteriores administraciones?

-Dieron un primer paso interesante con la iniciativa de Lab Impulsa, que nos permitió aprovechar nuestras instalaciones para residencias de proyectos innovadores relacionados con las industrias culturales y creativas. Ha sido un primer paso muy importante, pero nos encantaría que se implicasen más en los programas educativos y en otros ámbitos donde vemos que podemos sumar iniciativas o proyectos.

-¿Siente envidia de las cifras del Museo de Bellas Artes de Asturias o el Centro Niemeyer?

-No. Para nada. Tuve la gran suerte de entrar aquí, en Laboral, en un momento en el que existía y sigue existiendo una mesa de diálogo entre los cinco equipamientos que pertenecemos al Principado y, en esta mesa, somos muy conscientes de que nuestra labor es complementaria y hay respeto, hay aprecio, hay colaboración en todos los sentidos. Y lo digo de todo corazón. Ahí no cabe nada que tenga que ver con la competición.

-¿El grado de Bellas Artes puede ser un buen impulso?

-Me parece una buena iniciativa partiendo de la idea de recontextualizar las Bellas Artes en el marco contemporáneo, con todo lo que ellos implica para producir el arte del siglo XXI y que los alumnos y alumnas de esa facultad tengan una oportunidad real de insertarse en el ámbito laboral y artístico. Es un gran reto para una Facultad de Bellas Artes, pero, desde luego, valdría la pena. Además, sería un sello distintivo que nos diferenciaría de las facultades que tenemos cerca, en comunidades como Galicia o el País Vasco. Desde luego, desde Laboral Centro de Arte estaríamos encantados de colaborar y estamos muy abiertos a aportar nuestro granito de arena.

-¿Debe estar en Gijón?

-Ahí no entro. Me gusta mucho la idea de las conexiones entre las distintas ciudades para formar un megaorganismo, un área metropolitana asturiana muy unida, bien conectada y cooperante. Igual que considero que Laboral pertenece tanto a Gijón como a Oviedo o Mieres. Porque, de este modo, Asturias, con su millón de habitantes, suma una comunidad con un gran potencial para trabajar y crecer juntos.

«El mundo es muy pequeño»

-La disputa localista ya ha comenzado. ¿No se moja?

-Por supuesto que me encantaría que el nuevo grado estuviera aquí, por las sinergias que se podrían crear y las instalaciones que le podríamos ofrecer con nuestros laboratorios, o las que podrían aportar el Teatro o la Escuela Superior de Arte Dramático o el Conservatorio, en Laboral Ciudad de la Cultura. Todo esto reforzaría la colaboración interdisciplinar entre las artes plásticas, visuales, escénicas y sonoras, tan propias del arte del siglo XX. También podríamos ofrecer aquí, en Gijón, la proximidad con Ingeniería o con el parque tecnológico para generar otras sinergias transdisciplinares, apoyados en la educación STEAM, que propiciaría proyectos de I+D+i a partir de la conexión entre arte, ciencia, tecnología y sociedad, lo propio del siglo XXI, tal y como lo plantea el MIT de Massachusetts, iniciativas europeas como STARTS (Science, Tecnology + Arts) y otros. Pero, si el nuevo grado se ubicase en Oviedo o Avilés, estaríamos igualmente encantados de contribuir con nuestras infraestructuras al proyecto. El mundo es tan pequeño...

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